El expresidente Mariano Rajoy participó este viernes en la conferencia política del PP de Ibiza, celebrada en el hotel Torre del Mar. Lo hizo charlando con el presidente del partido en la isla y diputado en el Congreso, José Vicente Marí Bosó, en una conversación en la que ha dejado patente su preocupación por la situación que atraviesa España debido al Gobierno del socialista Pedro Sánchez. Y ha dejado claro que, si el PP gana las elecciones generales, la fórmula de éxito deberá pasar por la sensatez, la democracia, la Constitución y el buen gobierno.
Rajoy explicó que determinados hechos que ya estaban sobre la mesa cuando comenzó a gobernar en 2011 y producto de los gobiernos del socialista José Luis Rodríguez Zapatero han vuelto a la palestra de la mano de Pedro Sánchez. «Se ha dado una vuelta de tuerca a cuestiones que ya estaban sobre la mesa», afirmó el expresidente. Y puso como ejemplo la cuestión de los nacionalismos. Si Zapatero les hizo concesiones a través de la reforma de los estatutos de autonomía, Sánchez ahora los ha dejado participar del «Gobierno Frankestein en el que estamos». «Hemos pasado de ETA al apoyo político de ETA al Gobierno», según lamentó. Y añadió que «ahora se gobierna con gente que no acepta la Transición» o que «no cree en la Constitución».
Esta situación ha llevado a un gobierno que no ha podido aprobar los Presupuestos Generales del Estado desde 2023. Un hecho que Rajoy calificó este viernes de «anormal» y ante el cual denunció que no debe seguir siendo aceptado.
El expresidente ha señalado, además, que España vive hoy «la mayor etapa de polarización y división desde 1978». En este sentido, afirmó que «eso es muy malo para los españoles». Y añadió que el efecto más grave es la imposibilidad de llegar a grandes acuerdos entre los dos grandes partidos porque «todo se ha roto». Esto ha llevado a «un déficit de calidad democrática muy grande». «La democracia es otra cosa», según destacó y ha puesto como ejemplo de distorsión hechos como que «un ministro pase a ser gobernador del Banco de España».
Economía
En cuanto a la economía, Mariano Rajoy afirmó que el Gobierno de Sánchez tiene «el mismo discurso» que el de Zapatero. Hoy en día, según subrayó, España tiene problemas de deuda «muy importantes» y la situación se agrava ante hechos como salarios muy bajos, un empleo cada vez más precario y «problemas serios de productividad y de los servicios públicos». Cuestiones como la vivienda o la inmigración se han convertido en los principales problemas de los españoles cuando en 2018, momento en el que Sánchez llegó al Gobierno, ocupaban los puestos 4 y 7.
«La herencia que recibirá Alberto Núñez Feijóo será muy mala», según advirtió, «habrá que recuperar muchas cosas». Y precisó que, en tiempos de crisis, los gobernantes «tienen que hacer lo que hay que hacer» aunque esto pueda significar perder las siguientes elecciones. «No se puede ser un doctrinario», afirmó, «tienes un programa de gobierno y un ideario pero, a veces, la realidad te obliga a hacer cosas que no están ni en tu programa ni en tu ideario».
Corrupción
Mariano Rajoy también se refirió en Ibiza a la corrupción que rodea al Gobierno de Pedro Sánchez. Sobre esta cuestión, afirmó que «no hay palabras para definir esta situación». «Es el periodo más sombrío de la historia moderna de España», según destacó, «y cada vez lo ve más gente». Y, ante un panorama cada vez más convulso, el expresidente considera que la única solución es que Sánchez «disuelva las cámaras y convoque elecciones».
En su charla, Rajoy alertó también contra el populismo, del que ofreció pinceladas como que «abofetea a la casta hasta que es casta», practica el adanismo, «promete un mundo feliz», rinde culto al líder y le falta el respeto «a las reglas del juego, que son la Constitución y la democracia».
Política exterior
El expresidente mostró también su preocupación por la política exterior española. En este sentido, lamentó que el Gobierno prefiera lazos con dictaduras como China o Rusia y no busque alianzas con países del entorno defensores de la democracia. Rajoy ha hecho una encendida defensa de una Unión Europea que hable con una única voz y una política de seguridad común. Solo así, según precisó, los europeos podrán «hablar de tú a tú a los que hoy hablan en el mundo». «En política exterior, tonterías no», según alertó, «además, hay que pactar siempre con el principal partido de la oposición, estar con las democracias y no hacer demagogia».
Control de plagasOtro gay de derechas que no saldrá del armario nunca...igualito que Paca la C.!