Una nueva grabación realizada desde una embarcación ha vuelto a sacar a la luz el preocupante estado del acantilado de Sa Penya, situado bajo el castillo de Ibiza y junto a la bocana del puerto. En ella se aprecia una gran acumulación de residuos que descienden por la pendiente hasta las rocas, formando una auténtica cascada de basura en uno de los enclaves más emblemáticos de la ciudad.
Las imágenes dejan ver bidones de gasolina, decenas de bolsas de plástico, botellas, latas, restos de enseres domésticos, envases y otros residuos de gran tamaño esparcidos por todo el acantilado y amontonados en la parte inferior, a escasos metros del mar. Una estampa tan triste como desgarradora: una auténtica cascada de desechos que serpentea por la ladera y cae sin frenos hacia el Mediterráneo, afeando un espacio de enorme valor patrimonial y paisajístico.
No es la primera vez que esta zona presenta este aspecto. El Ayuntamiento de Ibiza realiza limpiezas periódicas en el acantilado de Sa Penya para retirar los residuos acumulados, pero, con el paso del tiempo, la basura vuelve a aparecer, repitiéndose una situación que vecinos y navegantes llevan años denunciando.
La proximidad al mar hace que, además del evidente impacto visual, exista el riesgo de que parte de estos residuos acabe en el Mediterráneo, especialmente durante episodios de viento o lluvia, con las consecuencias ambientales que ello conlleva.
Las imágenes vuelven a poner sobre la mesa la necesidad de adoptar medidas que impidan que el acantilado de Sa Penya, a los pies de Dalt Vila, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, vuelva a convertirse una y otra vez en un vertedero a cielo abierto.
VicentLos homossexuales de derechas, al no salir del armario nunca, se transforman en personas deleznables, reprimidas, crueles y diabólicas. Igualito que Paca.