Las asociaciones vecinales de Ca’n Frígoles, Ca’n Palleu y Sa Caleta, todas cercanas al aeropuerto de Ibiza, unen esfuerzos para mostrar su rechazo al proyecto de remodelación del aeropuerto de Ibiza impulsado por Aena al considerar que supondrá un deterioro de la calidad de vida en el entorno y favorecerá un incremento de la presión turística sobre la isla. Las tres entidades vecinales sostienen que, pese a que Aena defiende que se trata de una remodelación y no de una ampliación, desconocen el alcance real de las actuaciones previstas y reclaman que se haga pública toda la documentación del proyecto.
Así se desprende del acta de la reunión celebrada el pasado 22 de julio en el bar es Timbal de Sant Jordi, en la que participaron representantes de las tres asociaciones vecinales mencionadas con anterioridad. Durante el encuentro, los asistentes coincidieron en que únicamente conocen los detalles difundidos hasta ahora a través de los medios de comunicación y aseguran que no han podido acceder a documentación como el denominado DORA III, al que se ha vinculado la actuación prevista en el aeropuerto.
«No sabemos exactamente a qué nos estamos enfrentando»
Las entidades consideran que esta falta de información genera incertidumbre sobre si se están cumpliendo todos los procedimientos administrativos y de publicidad que exige la normativa para este tipo de proyectos. «No sabemos exactamente a qué nos estamos enfrentando», afirman en el acta, aunque dejan clara su postura: «Ninguna quiere ni apoya una remodelación de las instalaciones que incluya obras como el soterramiento del torrente de sa Font, ni tampoco el consiguiente crecimiento del número de turistas que llegan a la isla, independientemente de si estas implican o no ampliación física del terreno ocupado por el aeropuerto».
Entre las principales preocupaciones expresadas por los vecinos figura el consumo de recursos hídricos, especialmente en una zona con acuíferos sometidos a presión. Las asociaciones también vinculan este problema con la proliferación de empresas ilegales de alquiler de vehículos y lamentan que las denuncias presentadas ante el Ayuntamiento de Sant Josep, el Consell d’Eivissa y el Seprona de la Guardia Civil no hayan obtenido respuesta ni hayan dado lugar, según afirman, a inspecciones.
Otro de los puntos centrales de sus reivindicaciones es el proyecto de soterramiento del torrente de sa Font. Los representantes vecinales sostienen que esta actuación podría agravar los problemas de inundaciones que ya se producen durante episodios de lluvias intensas y facilitar que queden ocultos posibles vertidos de aguas residuales procedentes del aeropuerto. En el documento aseguran que «su soterramiento solo servirá para continuar ocultando este uso indebido» y advierten de que un eventual cierre de la salida del torrente «solo puede provocar problemas todavía más graves».
Contaminación lumínica
Las asociaciones también alertan del impacto que, a su juicio, tiene la actividad aeroportuaria sobre el entorno por el incremento de la contaminación lumínica y acústica. En este sentido, critican la iluminación permanente de uno de los edificios de aparcamiento y muestran su preocupación por la posibilidad de que el aeropuerto reciba vuelos internacionales de larga y ultralarga distancia operados por aeronaves de mayor tamaño. Según recogen en el acta, el ruido de los aviones provoca en la zona de es Còdols «tal molestia que impide escuchar el televisor o las conversaciones a un volumen normal».
Actividad industrial
A estas cuestiones suman el crecimiento de la actividad industrial en la zona y recuerdan que el aeropuerto se encuentra en el entorno del parque de ses Salines, por lo que consideran que cualquier actuación debe tener en cuenta la protección ambiental del espacio en base a la ley 17/2001.
Como resultado de la reunión, las tres asociaciones han acordado impulsar una estrategia conjunta. Entre las medidas previstas figura promover una recogida de firmas dirigida al Defensor del Pueblo, estudiar la creación de una petición en Change.org, organizar actos públicos para recabar apoyos y redactar un escrito conjunto en el que reclamarán más información sobre el proyecto de remodelación. Ese documento, según exponen, será remitido a Aena, al Consell de Ibiza, a los ayuntamientos de la isla, a la delegación del Gobierno en Baleares y a la Dirección General de Aviación Civil.
Las entidades solicitarán además una reunión con Vicent Roig, alcalde de Sant Josep, antes de que finalice el verano y cierran el acta con un mensaje que resume su posición: «No se entiende la necesidad de estas obras; si las infraestructuras han quedado pequeñas, quizás la necesidad no es hacer crecer el número de turistas sino disminuirlo». Asimismo, advierten de que las actuaciones previstas, «representen o no una ampliación de la propiedad de Aena», supondrán «una disminución drástica de la calidad de vida de los residentes y de los turistas».
DECRECIMIENTO YA!! TURISMO SÍ, PERO ASÍ, NO!