El Ayuntamiento de Sant Joan de Labritja ha culminado la implantación de un nuevo sistema de tele-gestión para el control y monitorización de la red municipal de abastecimiento de agua, una actuación financiada mediante una ayuda Next Generation dentro del PERTE de Digitalización del Ciclo del Agua, con una inversión de 29.763,23 euros.
El proyecto supone un importante avance en la modernización del servicio municipal de abastecimiento al incorporar tecnología que permite supervisar en tiempo real el estado de la red, facilitando la detección temprana de incidencias, la optimización del rendimiento hidráulico y una gestión más eficiente de los recursos hídricos.
Las actuaciones se han desarrollado en los sistemas de abastecimiento de Sant Joan, Sant Miquel, Sant Llorenç y Portinatx, donde se han instalado nuevos equipos de medición y control, entre los que destacan caudalímetros electromagnéticos de diferentes diámetros, sensores inteligentes para el control de parámetros de calidad del agua, registradores autónomos de datos (dataloggers), transductores de presión y sondas de nivel en captaciones y depósitos. Todo ello se integra en el sistema SCADA, desde el que es posible conocer en tiempo real el comportamiento de la red.
Gracias a esta tecnología, los técnicos municipales y Aqualia, empresa concesionaria, pueden disponer de información permanente sobre caudales, presiones, niveles de depósitos y pozos o parámetros de calidad del agua, mejorando la capacidad de respuesta ante posibles fugas o averías y optimizando el funcionamiento general del servicio.
El concejal de Medio Ambiente, Andreu Roig, ha destacado que «la digitalización del ciclo del agua nos permite gestionar un recurso tan valioso como el agua con mayor eficiencia y anticiparnos a posibles incidencias, mejorando el servicio que reciben nuestros vecinos».
Roig ha señalado además que «este proyecto demuestra cómo los fondos europeos Next Generation se traducen en mejoras reales para el municipio, incorporando herramientas tecnológicas que favorecen un uso más sostenible del agua y una gestión cada vez más moderna y eficiente».
La implantación de este sistema contribuirá a mejorar la eficiencia en la gestión de los recursos hídricos, reducir pérdidas de agua, favorecer la adaptación al cambio climático, incrementar la transparencia en la gestión del ciclo urbano del agua y reforzar la sostenibilidad del servicio municipal.