IGY Ibiza Marina, empresa concesionaria desde febrero del 2024 de los amarres para embarcaciones de gran eslora en el puerto de Ibiza, ha cerrado el mes de junio con una ocupación del 70% y ha cerrado julio con una ocupación situada en el 85% de sus 27 plazas totales. Algo que Constanza Centeno, general manager de la citada empresa, ha calificado como «un buen inicio de la temporada». La intención de la compañía, sin embargo, asegura que es extender su actividad más allá de los meses de verano con la vista puesta en convertir Ibiza en un destino náutico de referencia durante todo el año.
Centeno ha explicado en declaraciones a Periódico de Ibiza y Formentera que la apuesta por Ibiza responde a que la isla es «uno de los destinos en el sector náutico más importantes del Mediterráneo».
La marina, abierta todo el año, da servicio a embarcaciones de entre 20 y 150 metros de eslora, con capacidad para amarres de electricidad, agua y otros servicios operativos. La eslora media de los yates que recalan en sus instalaciones se sitúa entre los 50 y los 60 metros, el tramo de mayor demanda, según precisa Centeno.
Empleos
La actividad de la marina genera, según asegura su gerente, una quincena de empleos directos y aproximadamente 55 indirectos, estos últimos vinculados a las obras de renovación y a la inversión realizada, así como al efecto de arrastre que la llegada de embarcaciones de gran eslora tiene sobre el entorno del puerto.
Las obras, que se iniciaron en noviembre de 2024, han supuesto una actuación integral tanto en el área terrestre como en la marítima, con la construcción de una nueva planta de amarres diseñada para acoger barcos de entre 20 y 150 metros de eslora y cruceros durante parte del año.
Además, los trabajos, finalizados en julio del pasado año, han permitido poner en marcha desde marzo del presente ejercicio las nuevas conexiones eléctricas para embarcaciones de grandes esloras, con capacidad para suministrar energía a todos los barcos amarrados de forma simultánea. A ello se suma la renovación del edificio del Martillo, que alberga cuatro locales comerciales.
Estacionalidad
Centeno ha vinculado estas mejoras directamente al objetivo de romper con la estacionalidad: «Queremos cambiar la estacionalidad ofreciendo servicios de calidad, con las nuevas instalaciones, para poder captar barcos de grandes esloras durante todo el año». La gerente ha insistido en que la Marina ya cuenta con embarcaciones que permanecen atracadas los 12 meses y se ha mostrado convencida de que Ibiza puede consolidarse como destino náutico también fuera de la temporada alta, más allá de que el propio puerto experimente en invierno un descenso notable de actividad.
En el plano institucional, la gerente ha destacado la coordinación con la Autoridad Portuaria de Baleares (APB), tanto con su delegado en Ibiza como con la dirección en Palma, y con el Ayuntamiento de Eivissa. La empresa ha impulsado además distintos eventos culturales abiertos a la ciudad, entre ellos Art Explora y una pasarela de moda, con el objetivo de estrechar la relación entre el puerto y su entorno. Sobre los vecinos y comerciantes de la zona, Centeno ha asegurado que la relación «siempre ha sido muy positiva» y ha apuntado que la ocupación de la marina repercute económicamente en capitanes, armadores y tripulantes que consumen en el barrio.
La empresa IGY Ibiza Marina opera estas instalaciones en el puerto de Ibiza desde marzo de 2024, mediante una concesión administrativa de ocho años y medio. La concesionaria es el resultado del consorcio formado por las españolas Ocean Capital Partners (OCP) y Grupo Empresas Matutes y la americana Island Global Yachting (IGY).
La concesión comprende la gestión de 42.152 metros cuadrados de superficie —38.852 m² de lámina de agua y 2.745 m² de tierra— y de dos líneas de atraque, una de 240 metros en el muelle de Levante y otra de 115 metros en el lado este del Contramuelle, conocido popularmente como el Martillo, destinadas al atraque de embarcaciones con esloras entre 20 y 40 metros.
Pero un servicio de alquiler de barquitas para residentes NO. Los currantes también queremos poder navegar aunque sea una vez al año sin perder un mes de sueldo.