Bajo la dirección de los bomberos, tanto los cuerpos policiales y de protección civil como los vecinos que acuden de manera solidaria siguen inmersos en la búsqueda, por el momento infructuosa, del hombre de 85 años que desapareció el pasado 31 de julio. El Puesto de Mando Avanzado instalado a escasos metros de su casa, lugar donde se prioriza la búsqueda, pero según pasan las horas, confiesan, las posibilidades de que aparezca dicha persona, que padece de alzhéimer y demencia senil, con vida, se reducen.
Este martes las labores de rastreo y batida del terreno han proseguido «de manera incesante», según ha explicado el jefe de la policía local de Sant Joan, Marcos Marí. Las tareas se centran en la dirección que supuestamente habría tomado, según lo que pudo ver un vecino en la mañana del sábado, la última pista que se tiene de Antonio. «Pero ello sin descuidar todas las demás opciones», ha recalcado Marí.
En la jornada de este martes se ha acudido a investigar también dos llamadas de gente que habrían visto a una persona que cumplía con la descripción del hombre en la carretera hacia Santa Gertrudis. Sin embargo, ha sido nuevamente infructuoso.
Dentro de lo negativo de la situación, que ya se extiende durante días, quienes participan en las labores de búsqueda agradecen como el pueblo se ha volcado en la búsqueda de «una persona que era muy querida aquí». Y es que además de en las propias labores de búsqueda, son muchos quienes se acercan al PMA con comida o bebidas.
Desde la familia Escandell Torres han emitido un comunicado de agradecimiento «a todas las personas que, durante estos difíciles momentos, han mostrado su apoyo, cariño, respeto y solidaridad».