El Ayuntamiento de Sant Antoni ha salido este domingo al paso del comunicado difundido por la empresa Van Wyck, vinculada a la organización de la fiesta privada celebrada en la cantera de sa Pedrera con motivo del eclipse esta semana pasada, y ha querido dejar claro que desconocía previamente que durante el evento se fuera a instalar un lago artificial y que se fuera a utilizar agua con este fin.
El Consistorio portmanyí señala que en la memoria descriptiva presentada por la organización «no aparece ninguna mención expresa a la instalación de un lago artificial, ni se especifican sus dimensiones, ni tampoco la cantidad de agua que se preveía utilizar para su creación».
La respuesta municipal llega después de que Van Wyck negara que se hubiera producido un uso irresponsable de los recursos hídricos y rebajara considerablemente la cantidad de agua utilizada respecto a las primeras informaciones publicadas. En este sentido, la empresa sostiene que fueron empleados «menos de 60 metros cúbicos», equivalentes a menos de 60.000 litros, frente a los hasta 170.000 litros que se habían señalado inicialmente.
Según la organización, el agua procedía de camiones cisterna, se extendió sobre una superficie amplia con apenas unos centímetros de profundidad para generar un efecto visual y fue posteriormente retirada para su reciclaje y reutilización en el sistema de aguas grises. «Absolutamente nada de agua fue desperdiciado o desechado», aseguró Van Wyck.
El Ayuntamiento de Sant Antoni, sin embargo, recalca que no dispone de datos propios para verificar esas cantidades. «Al tratarse de una actuación de la que el Ayuntamiento no fue informado previamente, no disponemos de datos propios sobre el volumen exacto utilizado, su procedencia concreta o su destino posterior», explica el Consistorio a través de un comunicado remitido este domingo a los medios de comunicación.
Rechazo al uso ornamental del agua
Más allá de la cantidad finalmente utilizada, el Ayuntamiento de Sant Antoni centra su respuesta en la decisión de emplear agua para crear un elemento ornamental. En este sentido, expresa un rechazo tajante a la actuación de la organización.
«Consideramos que se trata de una actuación absolutamente desacertada, innecesaria y difícilmente justificable en una isla donde el agua es un recurso escaso y donde las administraciones llevamos años reclamando un uso responsable de la misma», sostiene el comunicado municipal.
El Consistorio insiste en que el hecho de que el agua procediera de camiones cisterna o que la cantidad utilizada fuese inferior a la publicada inicialmente no modifica su valoración negativa una vez ya ha pasado el evento. «La cuestión no es únicamente cuánta agua se utilizó sino la decisión de destinarla a un elemento ornamental completamente prescindible y hacerlo, además, sin que el Ayuntamiento tuviera conocimiento de ello», señala.
La posición del Ayuntamiento de Sant Antoni contrasta así con la versión ofrecida por Van Wyck, que considera que el efecto visual generado por el agua pudo contribuir a que se difundieran estimaciones superiores sobre el volumen empleado.
Un evento autorizado por su carácter solidario
Respecto a la celebración de la fiesta, el Ayuntamiento de Sant Antoni recuerda que la actividad autorizada correspondía a un evento privado, puntual y de aforo reducido. El principal motivo para autorizar excepcionalmente su celebración, según explica el Consistorio, fue su carácter solidario.
Así, la organización se había comprometido a realizar una aportación de 40.000 euros a Cáritas y de otros 10.000 euros al Motoclub de Ibiza y Formentera.
Van Wyck, por su parte, sostiene que la celebración se desarrolló «exactamente según lo previsto y sin ningún incidente», que no hubo quejas ni alteraciones del orden y que las inspecciones policiales realizadas durante el evento transcurrieron sin problemas y sin que se levantaran informes o actas de infracción.
La empresa también ha defendido que se cumplió «con toda la normativa local» y que las medidas exigidas por el Ayuntamiento en materia de seguridad, ruido y aforo fueron implementadas y respetadas.
Sant Antoni reivindica sus políticas de ahorro
El Ayuntamiento aprovecha su respuesta para reivindicar las políticas desarrolladas durante los últimos años para mejorar la gestión del agua en el municipio. Según señala, durante las dos últimas legislaturas se ha realizado un importante esfuerzo inversor para renovar la red municipal de abastecimiento, reducir las pérdidas y mejorar su rendimiento, hasta situar a Sant Antoni entre los municipios con mejores resultados de Baleares.
Además, el Consistorio asegura tener prácticamente finalizada una nueva ordenanza de ahorro del agua, cuya aprobación está prevista antes de que termine el año y que reforzará las políticas municipales de ahorro, eficiencia y uso responsable del recurso.
«Por tanto, consideramos que una actuación de estas características es contraria al mensaje de responsabilidad y concienciación que desde las administraciones debemos trasladar a ciudadanos y empresas», concluye el Ayuntamiento de Sant Antoni.
Políticos y funcionarios inútiles, pensar que estos son los que nos administran da miedo. Y como entre la oposición, más miedo todavía. Menuda gentuza