El calendario avanza, pero el verano todavía no ha terminado. Para quienes se han quedado con ganas de hacer una última escapada, vivir en Ibiza ofrece una ventaja difícil de igualar: la posibilidad de llegar en pocas horas a otras islas o embarcar rumbo a la Península sin necesidad de coger un avión.
No hace falta organizar un gran viaje ni disponer de demasiados días. Una noche en Formentera, un fin de semana en Mallorca o una pequeña ruta en coche desde Dénia, Valencia o Barcelona pueden ser suficientes para desconectar antes de volver definitivamente a la rutina.
Además, viajar en ferry permite llevar el propio vehículo, más equipaje y todo lo necesario para disfrutar del destino con mayor libertad. Actualmente pueden encontrarse ofertas desde 80 euros por persona, ida y vuelta y con coche incluido, antes de aplicar la bonificación para residentes.
Viajes desde 80 euros con la bonificación para residentes
Una de las opciones más interesantes para los residentes en las islas son las promociones para viajar entre Baleares y la Península desde unos 80 euros por persona, incluyendo los trayectos de ida y vuelta y el coche.
A ese importe se le puede aplicar la bonificación del 75 % para residentes en Baleares sobre la parte bonificable correspondiente al pasajero. El descuento no se aplica al vehículo ni necesariamente a otros servicios o suplementos incluidos en la reserva, pero permite reducir todavía más el coste final del viaje.
Las tarifas dependen de la ruta, las fechas, el número de pasajeros, el tipo de vehículo y la disponibilidad, por lo que conviene comparar diferentes días y horarios antes de reservar.
Formentera, la escapada más sencilla
Formentera es la alternativa perfecta para quienes quieren cambiar de ambiente sin alejarse demasiado de Ibiza. La cercanía entre ambas islas permite organizar desde una excursión de un día hasta una escapada de fin de semana.
Aunque muchas personas regresan a Ibiza al terminar la jornada, pasar al menos una noche permite descubrir una Formentera diferente. Al caer la tarde disminuye el número de visitantes, las playas recuperan la calma y es posible disfrutar de los pueblos, restaurantes y atardeceres sin tantas prisas.
Ses Illetes, el faro de la Mola, el cabo de Barbaria o Sant Francesc Xavier pueden formar parte de una ruta breve. Otra posibilidad es no intentar verlo todo y dedicar el viaje simplemente a disfrutar de la playa, la gastronomía y el ritmo tranquilo de la isla.
Quienes estén pensando en llevar su vehículo deben comprobar previamente las restricciones de acceso y circulación vigentes en Formentera durante la temporada alta, así como realizar las autorizaciones necesarias.
De Ibiza a Palma para cambiar de isla
Mallorca es otra de las posibilidades para improvisar una escapada sin salir de Baleares. La conexión marítima entre Ibiza y Palma permite llegar directamente a la capital mallorquina y embarcar el coche para continuar el viaje desde allí.
Palma ofrece suficientes planes para llenar un fin de semana: recorrer el casco antiguo, visitar la catedral, pasear junto al mar o descubrir su oferta gastronómica. Sin embargo, disponer de vehículo propio permite ampliar la escapada y conocer otros puntos de la isla.
Desde Palma se puede continuar hacia la Serra de Tramuntana, Valldemossa, Deià, Sóller o algunos de los pueblos y calas del interior y de la costa. Con tres o cuatro días es posible organizar una pequeña ruta circular y regresar después a Ibiza sin depender de coches de alquiler ni de horarios de transporte público.
Embarcar el coche y continuar por la Península
El ferry también permite convertir el trayecto marítimo en el comienzo de un viaje por carretera. Ibiza dispone de conexiones con diferentes puertos peninsulares, desde los que se pueden organizar escapadas adaptadas al tiempo disponible.
Dénia es uno de los puntos de llegada más próximos y una buena base para recorrer la Marina Alta. Desde allí se puede continuar hacia Jávea, Moraira, Calpe, Altea o el interior de Alicante.
Valencia permite combinar una escapada urbana con una ruta por otros puntos de la Comunidad Valenciana. Barcelona, por su parte, puede funcionar como destino en sí mismo o como punto de partida para recorrer Cataluña y el norte de la Península.
Consultar las diferentes opciones de ferry a Baleares permite comparar destinos, horarios, navieras y precios antes de decidir la ruta. Al introducir el vehículo en la búsqueda, el sistema muestra el importe correspondiente según sus características y el número de pasajeros.
Viajar con el propio coche para ganar libertad
Llevar el vehículo resulta especialmente cómodo para familias, parejas o grupos de amigos que quieran desplazarse sin depender de alquileres. También permite transportar el equipaje con mayor facilidad, llevar material deportivo o realizar una ruta con varias paradas.
Además, el coste del coche puede repartirse entre los diferentes pasajeros. En algunos viajes en grupo, esta alternativa puede resultar más práctica que comprar billetes de avión y alquilar otro vehículo al llegar al destino.
Antes de reservar, es importante introducir correctamente las dimensiones y características del automóvil, ya que el precio puede variar según se viaje con un turismo, una furgoneta, una motocicleta o un vehículo de mayores dimensiones.
Comparar fechas puede reducir el precio
La flexibilidad es uno de los factores que más influyen en el coste del billete. Cambiar la salida uno o dos días, viajar entre semana o escoger un horario menos demandado puede suponer una diferencia importante.
También conviene comparar diferentes puertos peninsulares. Dependiendo del destino final de la ruta, puede resultar más cómodo desembarcar en Dénia, Valencia o Barcelona.
A través de ferry Ibiza se pueden consultar las conexiones disponibles, comparar compañías, revisar horarios y comprobar el precio final del viaje con el descuento de residente aplicado cuando corresponda.
Antes de completar la reserva, es recomendable revisar qué servicios incluye la tarifa, las condiciones para realizar cambios o cancelaciones y la documentación necesaria para acreditar la residencia.
Septiembre también es verano
El final de agosto y el mes de septiembre son momentos especialmente atractivos para viajar desde Ibiza. El mar mantiene una temperatura agradable, siguen quedando muchas horas de luz y la afluencia comienza a disminuir progresivamente en numerosos destinos.
No es necesario esperar a las próximas vacaciones para volver a viajar. Formentera puede convertirse en una escapada de una noche; Mallorca, en un fin de semana diferente; y Dénia, Valencia o Barcelona, en el inicio de una ruta en coche.
Mientras sigan quedando días de verano, todavía hay tiempo para embarcar, aprovechar la bonificación de residente y organizar una última escapada.