Padres enviados por sus hijas, maridos cumpliendo el encargo de sus parejas, abuelas buscando la revista para sus nietas y decenas de personas recorriendo kioscos, papelerías y librerías de la isla de Ibiza este jueves 20 y viernes 21 de agosto con una misma pregunta: «¿Os queda la ELLE?».
La fiebre desatada por el número de septiembre de la mencionada revista que incluye un colorete de Charlotte Tilbury como obsequio también ha llegado a Ibiza, donde conseguir uno de los escasos ejemplares distribuidos se ha convertido para muchos en una auténtica misión imposible.
La expectación llevaba días creciendo, pero fue este jueves cuando terminó por desbordarse. En Blau Press, en la avenida Isidor Macabich de Vila, Loli Sánchez se encontró con una escena poco habitual cuando levantó la persiana a las 08.30 horas.
«Fue un boom, un caos. Abrí y me encontré muchísima gente en la puerta. Les pregunté qué querían y todos estaban esperando la revista ELLE», relata. Al establecimiento llegaron 30 ejemplares. Diez minutos después no quedaba ninguno.
La cola llegó hasta la esquina de la calle y más de la mitad de las personas que esperaban tuvieron que marcharse sin conseguir la revista. Todo ello, recuerda Sánchez, en plena mañana de calor. «Había papás a los que habían mandado sus hijas, abuelitas a las que habían mandado sus nietas... Llevaban dos horas de cola y les daba todo el sol. Ojalá me hubieran llegado más para poder venderles a todos», afirma.
Pese a la expectación, destaca que no se produjeron incidentes: «La gente estuvo muy civilizada, haciendo su cola y pidiendo la vez». La fiebre, además, no terminó al agotarse los ejemplares. Un día después, las preguntas continúan. «Durante toda la mañana me ha estado llegando gente que todavía quiere la revista y que quiere conseguirla a toda costa», explica.
El motivo está en el regalo que acompaña a la publicación. La revista se vende por 10,99 euros e incluye un colorete de Charlotte Tilbury cuyo precio en tienda ronda los 45 euros. Una diferencia que ha disparado la demanda y ha provocado incluso la aparición de anuncios de reventa en plataformas de segunda mano por precios muy superiores al de venta.
En la Librería Hipérbole la expectación comenzó incluso antes de que llegara la publicación. Pablo Sanz explica que durante la última semana las preguntas fueron constantes y que la distribución disponible no ha podido responder a la demanda.
«Había un montón de expectación debido a la publicidad y en la última semana no paraban de preguntar por ella», señala. Ante el interés, el establecimiento decidió elaborar una lista para respetar el orden de las peticiones. El resultado fue que los ejemplares ya estaban adjudicados antes prácticamente de llegar: «Estaban reservados y volaron tal cual llegaron».
Sanz recuerda otros «fenómenos de aluvión», como ocurrió con los cromos del Mundial o con determinadas ediciones limitadas de libros, aunque en esta ocasión el número reducido de unidades ha hecho especialmente difícil responder a todas las peticiones.
En la Librería Papelería Atenea de Ibiza comenzaron a recibir solicitudes hace unos 10 días. Allí optaron por no aceptar reservas ante la imposibilidad de saber cuántos ejemplares recibirían y dieron prioridad a los clientes habituales que compran la revista cada mes.
La dimensión de la demanda se refleja especialmente en el teléfono. Desde el establecimiento calculan que recibieron alrededor de 50 llamadas, a las que se sumaron otras tantas personas que acudieron presencialmente a preguntar. «Ha venido gente de todo tipo. Sobre todo mujeres, pero han mandado a los maridos, a las madres, a las abuelas», explican.
Algunas peticiones, además, iban mucho más allá de un único ejemplar. «Había gente que decía: «Guárdame cuatro, guárdame cinco»». La insistencia llegó a tal punto que el teléfono quedó bloqueado «dos o tres veces» durante la jornada del jueves y el establecimiento terminó colocando un cartel para informar de que ya no quedaban unidades.
Atenea recibió únicamente seis ejemplares, frente a los 12 que, según explican desde la librería, suelen recibir habitualmente de la publicación. Todos quedaron para clientes habituales y, por el momento, no existe previsión de una nueva entrega.
Una situación similar se vivió en la Papelería Can Verdera. Rosa Torres explica que únicamente recibieron cuatro revistas y ni siquiera llegaron a colocarlas a la venta, ya que estaban reservadas para clientes. Ahora mantienen una lista de espera de más de 20 personas por si llegaran nuevas unidades, aunque tampoco tienen confirmación de que vaya a producirse una reposición.
Las llamadas llegaron incluso de personas que se encuentran de vacaciones en la isla procedentes de lugares como Galicia o Dénia. «El teléfono ayer no dejaba de sonar», resume Torres.
Este viernes, cuando la revista lleva ya horas agotada en numerosos puntos, todavía hay quien continúa intentándolo. Durante la visita de este periódico a varios establecimientos de Ibiza, un joven entró buscando un ejemplar por encargo de su novia y una mujer hacía lo propio para su hija. Ninguno quiso aparecer ante la cámara, pero ambos reflejan una escena que los libreros llevan viendo desde hace días.
Una fiebre que ha sorprendido incluso a quienes están acostumbrados a que determinados regalos disparen puntualmente las ventas de las revistas. «Como esto, yo desde luego no lo había vivido nunca», reconoce Loli Sánchez.
Y mientras en las librerías y papelerías de Ibiza la pregunta sigue siendo dónde encontrar uno de los últimos ejemplares, en internet la revista ya ha entrado en otro mercado: el de quienes intentan sacar partido de un producto que, durante apenas unos minutos, costó 10,99 euros.
La reacción de la revista
La revista ELLE ha lanzado un comunicado ante la avalancha de demanda por este producto cosmético.
«Lo primero que os queremos decir es ¡GRACIAS!. Solo os podemos dar las gracias por la acogida de este número de ELLE septiembre, con la actriz británica Florence Pugh en portada, porque ha sido histórica. A pesar de haber puesto a la venta una tirada extraordinaria, se ha agotado en los puntos de venta en apenas unas horas», afirman. Y añaden que «muchas nos habéis descubierto gracias a esta edición y muchas de nuestras lectoras de siempre nos habéis contado que os habíais quedado con ganas de conseguir vuestro ejemplar».
Para quienes aún mantenían la esperanza, dejan claro que no pueden poner más revistas a la venta con el regalo del iluminador de Charlotte Tillbury. «El regalo de los iluminadores de Charlotte Tilbury ha volado y, aunque nos encantaría, no podremos disponer de más unidades. Pero no queríamos que eso significara quedarse también sin la revista», por lo que han lanzado más números, pero sin el cosmético.
Neus BucEn sa foto no n'hi ha ni una sola menor, totes aquestes al·lotes estan en es 20, i alguna en es 30, i si qualcuna és menor ben desenvolupada està per sa seva edat, es veu que li agrada menjar molt.