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Vecinos en contra del traslado del Mercat Nou no quieren un «gran complejo comercial»

«Estamos hablando de un proyecto mucho más grande: un complejo comercial que está previsto que sean aproximadamente 22.000 m² construidos», según expresan

En la plataforma ‘No al canvi d’ubicació del Mercat Nou’, creada el pasado 3 de agosto, ya hay unos 150 vecinos. | Foto: Moisés Copa

| Ibiza |

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Entre el actual Mercat Nou y el Parque de la Paz se celebró este viernes la primera actividad mediática de la nueva plataforma No al canvi d’ubicació del Mercat Nou, creada el pasado 3 de agosto. Bajo la representación actual de 150 vecinos -que esperan seguir ampliando-, una buena muestra de ellos mostraron sus motivos para rechazar el traslado anunciado del principal mercado de abastos de la ciudad de su actual ubicación a las, hoy en día, instalaciones de Sa Bodega. Aseguran que, detrás de lo que se presenta como un simple cambio de lugar, a escasos metros, existe la idea de crear un complejo comercial mucho más grande del que existe ahora.

«No nos oponemos a una modernización del edificio actual», afirmó Laura Torres, portavoz de la plataforma vecinal, durante la rueda de prensa que despertó la curiosidad entre algunos vecinos. «Está claro que ese edificio necesita una reconstrucción. El punto de nuestra posición es que nos oponemos a que se cambie de ubicación», afirmó la representante, asegurando que «no estamos hablando únicamente de un mercado de abastos. Estamos hablando de un proyecto mucho más grande: un complejo comercial que está previsto que sean aproximadamente 22.000 m² construidos.» En esa superficie total, según añadió, el propio mercado de abastos solo representa el 4,5% del proyecto.

Las cifras

El complejo incluiría 2.200 m² de locales comerciales, un hipermercado de 1.800 m², espacios de restauración, almacenes, cámaras frigoríficas y tres plantas subterráneas con cerca de 300 plazas de aparcamiento. «Creemos legítimo preguntar si estamos trasladando el Mercat Nou o estamos aprovechando la necesidad de renovarlo para desarrollar un nuevo complejo comercial de mayores dimensiones», cuestionó Torres.

Laura Torres exigió, además, transparencia sobre los costes de la operación. Según la documentación económica de la concesión, mientras que públicamente el Ayuntamiento de Eivissa habla de un presupuesto de aproximadamente 30 millones de euros, la necesidad de financiación real asciende a casi 39 millones. «La ciudadanía tiene derecho a conocer exactamente qué cifras estamos hablando», según destacó.

El aparcamiento

Pere Torres, también conocido como Pere Casetas y que en el pasado fue senador, enfatizó en el papel del aparcamiento en la viabilidad económica del proyecto. Según el modelo económico que elaboró el Ayuntamiento, se prevé que el aparcamiento genere 89,1 millones de euros en ingresos durante el periodo de concesión, lo que representa el 46% de todos los ingresos previstos. «El aparcamiento no es un elemento secundario. Es una de las piezas económicas fundamentales sobre las que se sustenta la viabilidad de toda la concesión», según destacó.

En este sentido, la plataforma vecinal ve una posible relación en el fallido proyecto de aparcamiento en Sa Real, frenado por la iniciativa vecinal, con la intención de un gran lugar de estacionamiento en la ciudad. Además, precisaron que el canon que recibirá el Ayuntamiento está fijado en un millón de euros en el primer año de explotación, pero cuestionó cómo evolucionará durante toda la concesión y cuál sería el importe total que percibiría después de 40 años. «El ayuntamiento tiene una contraprestación económica, pero esto no se explica bien en el anteproyecto», según apuntó.

Paco Marín, tercer portavoz de la plataforma, centró su intervención en el impacto urbanístico del proyecto. Así, alertó sobre el impacto que tendría la operación en el comercio de proximidad del barrio. «Poner una gran superficie comercial va a perjudicar a todo el pequeño comercio de la zona. Esta es una zona que se nutre del pequeño comercio y da vida a muchas familias. El proyecto no va a beneficiar a los ciudadanos del barrio», advirtió.

El actual mercado

También cuestionó qué ocurriría con el espacio que actualmente ocupa el Mercat Nou una vez que se produjese el traslado. El anteproyecto del Ayuntamiento menciona la creación de una «nueva zona verde», pero Marín ha denunciado que en la documentación técnica se contempla la posibilidad de crear 280 plazas de aparcamiento en una primera fase y hasta 700 más en una segunda. «Se traería el tráfico al centro de la ciudad, que es precisamente lo que se trata de evitar», destacó.

La plataforma insistió en que existe una alternativa viable: reformar integralmente el mercado en su ubicación actual, trasladando temporalmente a los paradistas durante las obras. «Esta alternativa debe compararse de forma transparente con el proyecto original. Querríamos que se comparase el coste total, la duración de las obras, la afectación al espacio público, la pérdida de equipamientos y la complejidad constructiva», según afirmó.

Respecto a las conversaciones mantenidas con el Ayuntamiento, Laura Torres explicó que el concejal de Mercados, Àlex Minchotti, ha propuesto a la plataforma que presentase «sugerencias para mejorar el proyecto». «Pero lo que nosotros decimos es que no queremos mejorar ese proyecto, sino que se reforme el mercado que ya existe», ha respondido. La plataforma ha comenzado una recogida de firmas y ha anunciado que recurrirá «por todas las vías legales» si es necesario.

La respuesta

Desde este rotativo se preguntó este viernes la valoración del Consistorio del nacimiento de esta plataforma, remitiéndose al comunicado emitido en el que aseguran que el inmueble ha sufrido un importante deterioro después de años de necesidades de mantenimiento e inversión no llevadas a cabo durante los anteriores mandatos. La situación del parking es especialmente significativa. Tras intentar por todos los medios mantener abierto el aparcamiento, su mal estado actual y el elevado coste que implica su rehabilitación obliga al cierre definitivo».

Posteriormente, el Ayuntamiento de Eivissa quiso transmitir también un mensaje de tranquilidad respecto a las preocupaciones que puedan existir sobre los edificios del entorno y sobre las posibles molestias derivadas de las obras: «Los estudios específicos sobre estructuras, cimentaciones, vibraciones, fases de obra, accesos, seguridad de los edificios colindantes, ruido y otras posibles afecciones se desarrollarán con el grado de detalle correspondiente a cada fase del proyecto. Por este motivo, el Consistorio de Eivissa considera que estas cuestiones deben abordarse desde el rigor técnico y con los informes de los profesionales competentes. Las preocupaciones de los vecinos y vecinas serán escuchadas y estudiadas».

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2 comentarios

user N'hi ha un fart | Hace 2 horas

Naaa empezaran y se paralizará. Restos arqueológicos en 3, 2, 1.

Mister x Mister x | Hace 3 horas

Bla,bla,bla...lo que realmente os preocupa es la subida de las tasas a los paradistas , los ciudadanos queremos poder comprar como en la península precios normales y con los precios puestos en los productos,donde se ha visto un mercado con la gran mayoría de puestos sin poner el precio en sus productos.

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