El joven de 27 años y nacionalidad estadounidense que el pasado 31 de agosto se precipitó al mar desde una altura de 17 metros en sa Figuera Borda, en la zona de Platges de Comte, ha recibido el alta médica el pasado 5 de septiembre. El paciente ingresó inicialmente en la Policlínica Nuestra Señora del Rosario en estado grave y bajo el seguimiento de la Unidad de Neurocirugía, apuntando los primeros indicios a que se tiró por voluntad propia.
El suceso requirió de un operativo de emergencia extraordinario. Hasta el lugar se desplazaron recursos del SAMU 061, concretamente dos ambulancias —una de Soporte Vital Avanzado y otra de Soporte Vital Básico—, cuyos sanitarios comenzaron a atender al herido, a quien los bomberos encontraron tumbado junto a la orilla.
Dada la compleja orografía del lugar, el traslado se convirtió en un rescate descrito por los propios efectivos como «muy técnico», condicionado por la fuerte inclinación del terreno y la estrechez de las escaleras que dan acceso a sa Figuera Borda. En las labores de subida tuvieron que participar entre cuatro y cinco bomberos para portar la camilla y superar con éxito el difícil ascenso antes de su derivación hospitalaria, de donde finalmente ha sido dado de alta tras su evolución favorable.