El Gobierno de Pedro Sánchez acaba de lanzar el portal inmobiliario Casa 47 con el objetivo de poner al alcance de los ciudadanos vivienda a precio asequible. El portal ha sido activado con una oferta de 641 viviendas en toda España pero ninguna de ellas se encuentra en Baleares. La cifra es cuando menos escueta si se considera que los expertos calculan que el país necesita en estos momentos un mínimo de 750.000 viviendas para superar el déficit estructural de pisos.
En estos momentos Casa 47 solo ofrece viviendas en Cataluña, Comunidad Valenciana, Galicia y Asturias. Llama la atención que en el portal no se haga ni la más mínima mención a uno de los proyectos estrella del Gobierno de Sánchez para Ibiza: la construcción de 532 pisos de alquiler asequible en ca n’Escandell, en la capital de la isla. Un proyecto que en estos momentos parece atascado en las obras de urbanización del terreno, que comenzaron hace más de un año y que lleva a cabo la constructora ibicenca Hermanos Parrot, tras la decisión de la adjudicataria de no seguir adelante por las dificultades que entrañaba la gestión de restos arqueológicos.
Tampoco hay ni rastro en el portal de las 571 viviendas que Casa 47 anunció que tenía a su disposición en Baleares procedentes de la Sareb. Estos inmuebles fueron incorporados al parque de la entidad pública pero ninguno de ellos aparece de momento entre las viviendas ofertadas a través del nuevo portal.
La presentación de Casa 47 ha generado gran indignación en el Consell de Ibiza. Su vicepresidente, Mariano Juan, ha recordado que el Gobierno del PSOE «lleva años anunciando decenas y centenares de miles de viviendas». Sin embargo, a la hora de actuar, «uno de los territorios con mayores problemas de acceso a la vivienda, Ibiza, vuelve a quedar fuera».
El vicepresidente insular ha explicado que la isla «tiene un gravísimo problema de vivienda que la izquierda no quiere diagnosticar correctamente». «Los datos son extraordinariamente claros: en agosto tenemos 21.000 residentes más que hace 10 años y 28.500 no residentes menos», ha señalado, «el componente turista ha bajado un 16 %. Por tanto, dejemos de explicar todos los problemas de vivienda culpando simplemente al turismo. Tenemos una población residente mucho mayor y necesitamos vivienda para ella».
Mariano Juan también ha criticado que la izquierda en Ibiza no puede seguir afrontando el problema de la vivienda con ataques a la propiedad privada que, en la isla, «está en manos de familias normales».
El vicepresidente del Consell, además, ha puesto sobre la mesa las acciones llevadas a cabo por el PP en Baleares para incentivar la construcción de vivienda en la actual legislatura. En este sentido, ha destacado la movilización de suelo para residentes, la agilización de proyectos con licencias exprés y el impulso a la vivienda asequible «para quienes viven aquí un mínimo de 10 años».
«Por mucho que nuestros ayuntamientos hagan», ha advertido Mariano Juan, «si Pedro Sánchez no deja de enfrentarnos entre propietarios e inquilinos, entre residentes y sector turístico, no acertará con la respuesta». Una respuesta que, ha concluido, pasa por «defender menos a los okupas y meter más oferta de pisos en el mercado. Menos anuncios, menos administrar la escasez y más viviendas».
Es sencillo: Ibiza es una mancha para el país; no es más que una especie de Las Vegas del Mediterráneo y un burdel plagado de drogas que Madrid contempla con repugnancia. Todos los anuncios del aeropuerto lo confirman, ya que la totalidad de las vallas publicitarias promocionan locales de ocio nocturno propiedad de Matutes. Quizás esa percepción cambiaría si se hiciera algo por promover la belleza natural de la isla, sus alternativas orientadas a la salud y la familia, o sus sectores culinario y marítimo.