Este jueves por la mañana, el patio del CEIP Sant Carles ha vuelto a llenarse de risas, abrazos, reencuentros y también de algunos nervios con motivo del inicio del nuevo curso escolar. Después de las vacaciones de verano, alumnos y familias han regresado al colegio para recuperar las rutinas, reencontrarse con los amigos y conocer las novedades que les esperan durante los próximos meses.
Como ya es tradición, el profesorado del centro ha vuelto a echar mano de la creatividad y el buen humor para hacer que el primer día de clase sea algo más que el simple regreso a las aulas. Este año, los maestros y maestras se han convertido en turistas para recibir a su alumnado, mientras Héctor, megáfono en mano y ejerciendo de particular guía turístico, se ha encargado de ir señalando y explicando las distintas novedades que presenta el colegio en este nuevo curso.
La puesta en escena ha arrancado en el patio, donde el equipo docente, caracterizado como un grupo de turistas en un particular recorrido por el centro. Una manera divertida de presentar las novedades de las instalaciones y, sobre todo, de rebajar la tensión que para algunos niños supone volver a clase después de varios meses de vacaciones.
Y es que el regreso no se vive igual en todas las casas. Merche, madre de Río, que este año comienza su tercer curso, explicaba que, «al menos el primer día, Río se lo está tomando con emoción». Eso sí, la vuelta a los madrugones ha obligado a recuperar los horarios familiares, ya que su hermana Irie comienza este año el instituto. Río, sin embargo, tiene una opinión bastante diferente sobre el regreso a las aulas. «No estoy nada contento. Prefiero quedarme en casa viendo 20 veces la final del Mundial, que ha sido lo mejor del verano», asegura.
Madrugones
También Jana, que comienza su segundo curso de Primaria, reconoce que la vuelta a la rutina no le hace demasiada ilusión. Su madre, Sandra, explica entre risas que «lo lleva regular». «El verano es muy largo y cuesta retomar las rutinas de nuevo. Por lo menos es siempre muy madrugadora y no le ha costado levantarse», apunta. La propia Jana lo tiene claro: «No tengo ningunas ganas de comenzar el cole. ¡Preferiría quedarme en casa tumbada en el sofá!». Si tiene que escoger lo mejor de las vacaciones, tampoco duda: «La piscina».
Otros alumnos, en cambio, afrontaban el regreso con muchas más ganas. Es el caso de Mateu y Bruc, compañeros de tercer curso de Primaria. «Yo tenía muchas ganas de comenzar el curso. Sobre todo para poder jugar con los amigos», explica Mateu. Bruc comparte su entusiasmo por el regreso: «Yo también tengo muchas ganas de comenzar la escuela». En su caso, además, ya tiene claro cuáles son sus asignaturas favoritas: Educación Física y Matemáticas.
Entre quienes regresaban con ilusión y quienes habrían preferido prolongar unas semanas más las vacaciones, el patio del CEIP Sant Carles ha recuperado este jueves el bullicio habitual. Y, como cada septiembre, el profesorado ha puesto su particular granito de arena para que el primer día de curso empiece con una sonrisa.
Mariano Guasch FerrerPatetico tú como siempre..está claro que fuiste poco al colegio.Que tendra que ver el informe con el recibimiento de los profesores.Si te lo hubieran hecho a tí quizas serias mejor comentarista,no un gruñón al que nada le parece bien.