El verano de las olas de calor está llegando a su fin. Las temperaturas van en descenso y la sensación de fresco cada vez está más presente en el ambiente.
Buena prueba de ello es la sensación que se ha vivido durante las primeras horas del día este viernes, en el que se ha podido ver a gente por la calle sacando incluso la manga larga debido a la bajada de temperaturas.
Y es que según indica Aemet en sus redes sociales, estas han caído en picado: 14ºC de temperatura mínima en Sant Joan, y de 18ºC en puntos de la isla como Vila o el aeropuerto de Ibiza, suponiendo un claro contraste con las temperaturas mínimas de hace una semana que se situaban incluso por encima de los 25ºC.
Esta será una situación que ha llegado para quedarse, ya que las mañanas generalmente tendrán este ambiente más fresco de ahora en adelante, mientras que durante las horas centrales del día el calor seguirá presente.
Culpa del PP.