«¿Quieres ver un desahucio en directo desde dentro? Mira el vídeo». Con esta directa premisa arranca la publicación de @cerrajerodeibiza, un cerrajero de la isla que se ha ganado la atención de los usuarios en TikTok al mostrar el trasfondo de su trabajo diario. Entre sus contenidos más virales destaca una intervención reciente en el municipio de Santa Eulària des Riu, que ya roza las 20.000 reproducciones.
En las imágenes compartidas en la plataforma, el profesional detalla cómo se desplaza hasta la localidad para ejecutar el cambio de cerradura de un piso que había estado ocupado ilegalmente, contando para ello con la preceptiva comitiva judicial.
El vídeo comienza con un tono distendido cuando el cerrajero saluda a la propietaria del inmueble, quien lo recibe aliviada y lo tacha cariñosamente de «mi salvador». Tras advertirle de que toda la actuación quedará registrada en vídeo, ambos se adentran en el edificio, situado en la calle del Mar, acompañados por las autoridades judiciales.
Tensión
Al llegar frente al piso, el operario y la comitiva llaman a la puerta para instar al ocupante a abandonar el inmueble. En un primer momento, el morador se muestra reacio a salir, pero la situación cambia radicalmente cuando el cerrajero le advierte de las consecuencias legales: «Es que tienes que irte sí o sí, o si no vendrá la Policía y te sacará», le recalca.
La tensión va en aumento y el ocupante comienza a increpar tanto al profesional como al personal del juzgado. Lejos de amedrentarse, el cerrajero zanja los reproches: «A mí no me comas la cabeza, que los malos no somos nosotros», le recrimina, recordándole además el límite de tiempo que manejan ante su actitud: «Estás perdiendo el tiempo, te quedan 15 minutos».
Una vez que el ocupante abandona definitivamente la vivienda, el especialista procede a cambiar la cerradura de forma rápida para entregarle las nuevas llaves a la dueña legítima con un simbólico: «Esta es tu casa».
La intervención concluye con éxito, dando por finalizado el desalojo en compañía de su hijo.
Viendo las amistades del cerrajero antes quemo la casa que llamarlo.