Imágenes remitidas a Periódico de Ibiza y Formentera reflejan la preocupación ciudadana ante los avisos de fuertes lluvias y rachas de viento, con colas de vehículos en la carretera EI-10 para abandonar la capital insular. A ello se suma la afluencia masiva de familias tras el llamamiento de la Dirección General de Emergencias para adelantar la retirada de los menores de los centros educativos.
El dispositivo policial ha obligado a restringir la circulación en puntos clave: en Can Misses —en la rotonda de Vila Parc, recordada por anegarse durante la DANA del pasado año—, la Policía Local impide el acceso directo a la E-10 desde la rotonda, gestionando los desvíos. Medidas similares de regulación de tráfico se aplican en los accesos y salidas de Sa Real, en la rotonda Joan XXIII y en la avinguda d’Ignasi Wallis, cerca del Recinto Ferial.
En las inmediaciones de los centros escolares se han registrado importantes acumulaciones de vehículos de padres y madres acudiendo de forma apresurada a buscar a los alumnos. No obstante, con el paso de las horas la situación ha comenzado a normalizarse y los accesos a los colegios presentan ya un flujo más disipado.
Desde que ha saltado las alarmas meteorológicas los servicios de autobús han colapsado debido al alto volumen de pasajeros y los atascos ocasionados por las lluvias, por lo que Lineas como la T1 dirección Sant Antoni o T3 dirección Santa Eulalia se encuentran con retrasos de alrededor de 15 minutos.
Pues vayaPues espera que el. Mal tiempo acaba de empezar. A ver cuantas veces se cancelan clases este invierno.