Tensión circulatoria y acumulación de vehículos frente al IES Blancadona tras la activación de los avisos por lluvias y rachas de viento en los teléfonos móviles de los residentes. La llegada escalonada y masiva de coches ha colapsado los alrededores del instituto en plena hora de salida anticipada.
A las puertas del centro se encontraba Shayan, estudiante del instituto, quien comenta con una sonrisa, mientras espera a su padre: «Nadie se lo esperaba, pero estábamos todos contentos». A su lado está su amigo Unai, que explica: «Mi padre al principio se lo ha tomado bien, pero luego se ha liado porque esto se llena de coches», preguntándose cuándo llegará a casa con el atasco. Con todo, no pierde las prioridades: le han cancelado el entrenamiento, pero asegura que «a pesar de la lluvia entrenaré en casa».
Cerca del centro educativo se ven niños sonriendo y otros preocupados cubriéndose la cabeza con las mochilas. Quienes no sonríen son las decenas de personas que corren para resguardarse de la lluvia y apuran para recoger a sus hijos.
Una de esas madres es Belén, que se enteró estando libre de servicio; al sonar el aviso meteorológico, no lo dudó y acudió al colegio a buscar a su hija pequeña. «Entiendo que había que alarmar a la gente para no ocasionar males mayores», valora, satisfecha con la antelación del aviso.
Mohammed es otro de los progenitores desplazados por la emergencia: «Estaba en el trabajo cuando ha saltado la alarma del móvil. He venido a por la niña porque va en autobús, y prefiero venir yo a buscarla», apunta, calificando la actuación de «excepcional» a pesar de calcular media hora de trayecto hasta Figueretas.
El escenario que viven los padres del centro escolar contrasta con la actitud de los alumnos, que han acogido con algarabía y alivio la suspensión de la jornada de tarde bajo los porches de la fachada del centro, protegidos de los primeros chaparrones.
Ejemplo de ello es Jeffrey y su clase, quienes reaccionaron entre gritos al sonar las alarmas: «Algunos se quedaron tranquilos, pero muchos se alteraron». Respecto a los rumores en grupos de WhatsApp de padres sobre la necesidad de autorización para salir, Jeffrey aclara que en el IES Blancadona «no hace falta, aquí directamente nos permiten que nos recojan o nos vamos en bus».
Para garantizar la cobertura de aquellos estudiantes cuyos progenitores no han podido acudir con antelación, el Govern de Ibiza ha movilizado el servicio de transporte escolar. «Nosotros estamos quietos hasta que nos den la orden de salir o bien se haya llenado el autobús de los niños que utilizan este servicio», explicaba una de las conductoras, destacando el acierto en la gestión del IES Blancadona para mantener a los menores resguardados y seguros en todo momento.
LuzLas tormentas cada vez son más torrenciales y lo serán mucho más por la temperatura tan alta que tiene el mar, auténtico combustible para las tormentas. Con la DANA del año pasado no murió gente de milagro, porque a algunos los sacaron del coche en el último momento. Cancelar las clases desde primera hora (no a media mañana) ,evita miles de desplazamientos y ayuda a no tener que lamentar ninguna desgracia. Siempre ha llovido, pero no como ahora ni con la fuerza que va aumentar cada año. Tenemos que acostumbrarnos a evitar riesgos que se pueden prevenir fácilmente.