La Fundación Abel Matutes destinó 1.564.179 euros en 2025 a proyectos sociales y ambientales, casi un 50 % más que el año anterior, y alcanzó a más de 9.800 personas a través de más de 250 iniciativas desarrolladas en seis países. Son algunas de las cifras de su primera Memoria Anual presentada de forma institucional este jueves en Ibiza, un ejercicio marcado por la expansión internacional de la entidad pero en el que las Pitiusas mantienen un peso destacado, con 72 actuaciones desarrolladas en Ibiza y Formentera.
«Ibiza es nuestra alma mater y queremos seguir estando», señaló la presidenta de la Fundación Abel Matutes, Carmen Matutes Prats, durante el acto celebrado en Grand Palladium Select Palace Ibiza. La entidad, cuyos orígenes se remontan a 1978, ha extendido en los últimos años su actividad a los destinos en los que operan las empresas que la financian. Actualmente desarrolla proyectos en diferentes puntos de España como Barcelona, Madrid, Menorca, Peñíscola, Sevilla y Tenerife, y, a nivel internacional, en Italia, México, República Dominicana, Jamaica y Brasil.
El crecimiento se refleja especialmente en los recursos movilizados. Frente a los 1,04 millones de euros ejecutados en 2024, el gasto alcanzó los 1,56 millones en 2025, 517.805 euros más en un año. Los programas sociales y educativos concentraron 690.167 euros; la formación para el empleo, 340.265; las iniciativas de impacto social, 282.264; la promoción de Ibiza y Formentera, 177.543 euros; y los proyectos ambientales, 73.937 euros.
En las Pitiusas, las 72 actuaciones se repartieron entre 40 proyectos del ámbito socio-infantil, 23 vinculados al deporte y nueve a la cultura. La directora de la Fundación, Gloria Juste, destacó además el papel de los trabajadores del grupo en la vertiente social de los programas. Durante 2025, la iniciativa internacional 4 Causes 4 Quarters contó con la colaboración de 53 organizaciones y acumuló más de 3.000 horas de voluntariado.
Formación
Uno de los proyectos que la Fundación ha trasladado a Ibiza desde su experiencia internacional es el Centro de Capacitación Profesional, desarrollado junto a Cáritas Ibiza y la Escuela de Hostelería. Durante su primera edición se formó a 30 personas como ayudantes de cocina y camareras de piso y, según explicó Juste, 25 de ellas se encuentran actualmente trabajando.
«Estamos convencidos de que la mejor ayuda social que podemos dar es ofrecer las herramientas para tener un empleo digno», señaló la directora de la Fundación. El programa no busca únicamente cubrir puestos en Palladium Hotel Group, sino proporcionar formación que permita a sus participantes incorporarse a otras empresas o incluso emprender.
El director de Cáritas Diocesana de Ibiza, Juan Torres Marí, incidió precisamente en el valor de esta vía para combatir situaciones que continúan presentes en la isla. «La pobreza, la marginación y la exclusión social están demasiado presentes, por desgracia, en la rica y próspera isla de Ibiza», afirmó. Torres agradeció la colaboración mantenida con la Fundación y defendió el empleo y la formación como herramientas para «generar oportunidades y favorecer la autonomía de las personas».
La educación constituye otro de los ejes de actuación. La Fundación mantiene tres becas anuales vinculadas a la Universitat de les Illes Balears desde 2019 y colabora también con la Escuela de Hostelería, donde participa en el desarrollo de una nueva aula orientada a la formación de profesionales del sector turístico.
Restaurar la posidonia
La presentación concluyó con una visita al Palladium BlueLife Hub, inaugurado el pasado mes de julio en Grand Palladium Select Palace Ibiza, un espacio que traslada a tierra una pequeña parte del trabajo de investigación y restauración que la Fundación Blue Life desarrolla directamente en el medio marino.
El presidente de la Fundación Blue Life, Óscar Caro, explicó que el centro no es un acuario expositivo. Los fragmentos de posidonia que alberga proceden del medio marino y permanecen allí durante el proceso previo a su traslado a zonas de restauración activa, donde posteriormente se plantan uno a uno. El espacio mantiene también ejemplares vivos de gorgonias rescatadas, entre otros casos, de los efectos de redes fantasma.
El proyecto combina conservación, divulgación y participación del sector turístico. Está abierto a visitantes y clientes del hotel, sirve para formar a profesionales del grupo y contempla además experiencias en las que los propios turistas pueden aproximarse a las tareas de conservación y restauración que se realizan directamente en el mar.
«Queríamos representar un pequeño laboratorio donde conocer de una manera más directa qué supone la posidonia, cómo se cuida, cómo se protege y cómo se restaura», explicó Gloria Juste. El espacio, que ya ha recibido visitas durante este verano, aborda también la conservación de otras especies y hábitats marinos, entre ellos las gorgonias.
Durante la visita, el responsable del área marina, Marc Rigau, mostró además parte de la biodiversidad asociada a las praderas de posidonia a través de imágenes submarinas tomadas por los fotógrafos Lluís Pereira y Vicente Planells. Caballitos de mar, nudibranquios, peces mula, calamares y vieiras son algunas de las especies que encuentran refugio o desarrollan parte de su ciclo vital en estos ecosistemas.
Precisamente los caballitos de mar constituyen una de las especies objeto de seguimiento. Caro explicó que durante el último año se han llegado a monitorizar 19 ejemplares en Ibiza, una cifra que permite avanzar en el conocimiento de una especie cada vez más difícil de localizar en las aguas de la isla.
La conservación ambiental es, de hecho, una de las áreas que más creció en el último ejercicio de la Fundación: la inversión destinada a este ámbito aumentó un 198,91 % durante 2025. A los proyectos marinos se suman iniciativas de economía circular, reducción del desperdicio alimentario y conservación de especies en los diferentes destinos en los que opera la entidad.
La internacionalización, insistió Carmen Matutes, no supone abandonar el origen de la Fundación. «Estamos en todos los lugares prácticamente en los que las empresas que financian la Fundación tienen actividad», explicó antes de volver a situar el foco en la isla: «Ibiza siempre será importante para nosotros».
1) El pinkwashing (o lavado de imagen rosa) es una estrategia de marketing o política en la que empresas, gobiernos o instituciones usan causas sociales o la lucha contra el cáncer de mama para parecer tolerantes y progresistas sin un compromiso real. 2) El greenwashing (o lavado verde) es una práctica de marketing engañosa en la que una empresa presenta sus productos, servicios o su imagen general como respetuosos con el medio ambiente cuando en realidad no lo son.