Alrededor de 5.000 personas según los datos facilitados por la Delegación del Gobierno acudieron este domingo a una de las manifestaciones más multitudinarias de los últimos tiempos en Ibiza. Todos los asistentes compartían un mismo sentir: su rechazo más absoluto a la ampliación del aeropuerto que proyecta Aena.
El concejal en Vila y presidente de Nuevas Generaciones en Ibiza del Partido Popular, Manu Jiménez, fue uno de los participantes en la protesta. También acudió una amplia representación del PSOE ibicenco: desde la diputada nacional Milena Herrera al secretario general de la Federació Socialista d´Eivissa, Vicent Roselló, y la diputada en el Parlament Pilar Costa.
Momentos antes de comenzar, el paseo Vara de Rey era un hervidero de personas preparando sus pancartas y comentando los motivos que les habían animado a acudir a la protesta.
Antoni, tambor y ‘flaüta pagesa’ en mano, consideró que «todos debemos ser conscientes de lo que representa esta barbarie. Es algo que no tiene ni pies ni cabeza en un territorio limitado como es Ibiza».
Este vecino de Vila confía en que Aena llegue a recapacitar «porque al final la voz de Ibiza siempre ha sido escuchada», señaló recordando cómo las protestas populares lograron frenar otros proyectos como la construcción de un macrocomplejo en Cala d´Hort.
Sin embargo, María Elena y Joan dudaron de que el organismo estatal llegue a cambiar su planes de crecimiento en Ibiza. «No sé por qué quieren más edificio si uno mira y en ocasiones está vacío. Aena siempre ha hecho lo que ha querido», lamentaron.
Esta pareja, que reside muy cerca del aeropuerto, aseguró estar sufriendo los vertidos provocados por las instalaciones de Aena desde hace años. «Este verano se ha hablado mucho de ello, pero hace tiempo que pasa», concluyó.
Ester, una de las jóvenes que acudió a la protesta, no dudó en apoyar cualquier acción que se lleve a cabo para evitar «una de las mayores tragedias para la isla». Según advirtió, de ejecutarse el proyecto, problemas como la crisis de la vivienda o la falta de agua se verán incrementados en Ibiza.
Toni afirmó que «debemos manifestarnos para que no haya más destrucción». También recordó cómo participó en otras históricas protestas celebradas en Ibiza y que en su día sirvieron para frenar determinadas iniciativas.
Fina, por su parte, manifestó que la isla no necesita más masificación, algo que se incrementará de renovarse el aeropuerto. «Creo que en la isla estamos perdiendo cada vez más espacios para la población. Se enfoca todo en el bienestar del turista y se piensa muy poco en nosotros», señaló.
También Pepe reconoció que los ibicencos se sienten cansados de «ver a demasiada gente y recibir pocos beneficios».
Desde la Associació de Joves d´Eivissa, Víctor Torres aseguró que la protesta es sólo el principio de la lucha contra el plan de Aena. «Desde hace mucho tiempo la manifestación es una oportunidad de unirnos para dejar claro a los políticos que esta tierra no se vende al turismo y que debemos luchar por nuestros derechos», comentó.
Este grupo de jóvenes se reunirá este lunes con el presidente insular Vicent Marí para trasladarle todas sus reivindicaciones. «Nos reuniremos con quien haga falta porque esta ampliación no puede seguir adelante», concluyó.
Manifiesto
Numerosas pancartas contra Aena y su proyecto de ampliación y en defensa de la isla y la necesidad de preservarla acompañaron la protesta. Un grupo de ‘sonadors’ animó también la manifestación a ritmo de ‘la llarga’.
Tras pasar por la calle Aragón –cuya estrechez provocó que la marcha se ralentizara en algunos momentos– y girar después por la avenida de España pasando frente al Consell, el recorrido finalizó en el Parque Reina Sofía donde se leyó el tradicional manifiesto elaborado por la Associació de Joves d´Eivissa.
Entre otras cosas, los convocantes rechazaron la ampliación al suponer «un crecimiento desmesurado e insostenible de la capacidad de carga turística».
«Creemos firmemente que Aena no quiere mejorar la infraestructura presente, esencial para la movilidad de los residentes, sino incrementarla para favorecer la masificación y el aumento de visitantes en las Pitiusas. En definitiva, convertir el aeropuerto en una caja registradora de la que se lucrarán unos pocos», afirmaron.
Según añadieron, lo que se cuestiona es un modelo turístico en el que el beneficio ya no se refleja en un claro bienestar para el residente. Así, exigieron formar parte de la toma de decisiones turísticas «porque tenemos derecho a decidir sobre nuestro territorio».
«No queremos una Ibiza más grande, queremos una Ibiza habitable», concluyeron.
Rafael MartinVenga usted a Mallorca y vea... Tal vez cambie de opinion