La reunión del lunes en Can Jeroni entre el Ayuntamiento de Sant Antoni y los vecinos de los Don Pepe, que se prolongó por más de dos horas, fue convocada por Silvia Hernández con el propósito de explicar a los vecinos el alcance real de lo que se aprobó en el pleno del 3 de septiembre. No era una novedad, aclara, era una explicación de los pasos que vienen.
El pleno del 3 de septiembre, asegura, fue decisivo. En esa sesión, el Ayuntamiento aprobó la equiparación legal del Bloque A con el Bloque B. Silvia insiste en que esto fue un paso muy importante «precisamente por pasar por el pleno». La razón es estructural: si se equiparan ambos bloques «es mucho más fácil tirar la ruina abajo y conseguir después la licencia de rehabilitación». Sobre el Bloque A pesa una declaración de ruina, aunque no sea firme.
La negociación, sin embargo, tiene una contrapartida, según la cual los vecinos deben retirar todas las demandas que han interpuesto contra el Ayuntamiento. Algunos propietarios tenían miedo a perder su derecho a reclamar. Pero el convenio obliga a ambas partes con una cláusula de seguro: si no se consigue la licencia de rehabilitación, la demanda sigue para adelante. No es una renuncia definitiva, sino un acuerdo, tal y como también incidió el alcalde, Vicent Roig.
El sentir general es de esperanza. Después de más de seis años, las cosas están avanzando. Hay ánimo de que puedan volver a sus casas. Sin embargo, algunos vecinos tienen miedo, porque ya ha habido soluciones planteadas que al final no salieron. El ejemplo más evidente es el edificio que iban a construir para ellos hace años. Promesas incumplidas generan desconfianza.
Regreso a las viviendas
Teniendo en cuenta que uno de los vecinos del Bloque A pesa esa declaración de ruina no firme, Silvia Hernández incide en que «si alguien se mete en el edificio, lo hace bajo su responsabilidad. Todos los vecinos son conscientes de ello. Hay casos muy desesperados, vecinos que no pueden mantener indefinidamente un piso de alquiler mientras pagan hipoteca de una vivienda donde no pueden entrar. Son situaciones límite».
Lo que viene ahora, detalla Silvia, es el trabajo administrativo: elaborar el documento que se presentará al Ayuntamiento, explicarlo a los vecinos, y luego someterlo a criterio judicial. Silvia y el equipo de representación continúan trabajando en los planes siguientes. La reunión del lunes fue una pausa para que todos los propietarios entendieran exactamente en qué posición se encuentran, qué se ha ganado en el pleno, y qué significa realmente el convenio que están negociando.