Emulando al alcalde de Badalona, el popular Xavier García Albiol, el primer edil de Ibiza, Rafa Triguero, anunció este jueves que el Consistorio prepara un plan contra la ocupación ilegal de inmuebles en la capital de la isla. Plan que, no obstante, no se activará hasta que esté totalmente controlado el problema de los asentamientos ilegales.
Triguero dio a conocer la decisión en respuesta a una pregunta formulada durante el pleno ordinario por el portavoz de VOX, Héctor Andrés, sobre los problemas que está causando en el vecindario la okupación de un restaurante ubicado en la calle Algarb. «Los vecinos están sufriendo», destacó Andrés. Y es que, a los problemas habituales de este tipo de situaciones, se sumó días atrás el causado por una grave pelea entre los propios okupas.
El primer edil recordó que el Ayuntamiento de Ibiza trabaja «constantemente» contra los asentamientos ilegales a través de una comisión integrada por técnicos de los departamentos de Urbanismo, Medio Ambiente y Servicios Sociales. Esta comisión se reúne semanalmente «desde hace meses» para analizar la situación de estos campamentos. Entre sus logros está el desalojo por orden judicial del asentamiento de Sa Joveria el pasado mes de mayo. También promovió el de ses Feixes des Pratet, que se produjo este martes.
«La segunda fase es la ocupación (ilegal)», destacó el alcalde. También señaló que hay «denuncias» en el Ayuntamiento sobre este problema. Pero dejó claro que la prioridad en estos momentos es «minimizar» el problema de los asentamientos.
Por otro lado, el también concejal de VOX Luis Astorri planteó al Gobierno municipal la necesidad de controlar los problemas creados en el barrio de es Llimoners por personas sin hogar que, según ha relatado, «venden» sustancias estupefacientes y «dan mala imagen». Astorri afirmó también que «algunos tienen problemas y agreden a los vecinos de la zona».
Triguero restó importancia a la denuncia porque, según dijo, «es una cosa puntual». El alcalde lanzó un mensaje de tranquilidad los residentes en el barrio porque «no hay ninguna amenaza» y dejó claro que no se trata de «una zona de calor» en referencia a que no es un espacio donde se estén detectando problemas graves.
Estos no van a hacer nada de nada . Excepto cobrar a final de mes y sacarse el afotito de turno