Algo más de centenar y medio de personas han acudido este domingo por la tarde a la movilización organizada por el Sindicato de Inquilinas para mostrar su solidaridad con Maricarmen, la mujer de 87 años que fue desahuciada esta misma semana de su casa porque el fondo Urbagestión se hizo con la propiedad del edificio en el que residía y dio por concluido su contrato de renta antigua. En dicha movilización se han volcado consignas contra la situación que viven Ibiza y Formentera en materia habitacional.
«AirBnb, fuera de aquí» o «Ministra, estás en nuestra lista» han sido algunas de las consignas que se han expresado a lo largo de la movilización. Una movilización convocada para las seis de la tarde, en la zona central de Vara de Rey, para sumarse así a las diferentes convocatorias organizadas en todo el territorio nacional, y que en Madrid han significado acampadas en la popular Plaza del Sol. A dicha hora eran todavía pocos los que acudían a la llamada, en la que sí que estaba ya presente la batucada.
Sin embargo, con el pasar de los minutos, los asistentes se iban sumando, unos tantos con pancartas con eslóganes reivindicativos contra la situación de la vivienda, de rechazo a los fondos buitres o, incluso, con camisetas en solidaridad con el pueblo palestino. Entre esas reivindicaciones, la de una mujer, víctima del desalojo de los Don Pepe, que habría de tomar la palabra para denunciar su situación de abandono durante todos estos años.
Algo antes de las seis y media, tomaba la palabra Daniel Granda, del Sindicato de Inquilinas quien, en su parlamento, cargaba contra todos los estamentos que denunciaba como corresponsables del desahucio de Maricarmen. En primer lugar, contra los jueces «que siempre han demostrado no estar de nuestro lado» y los policías «que nunca han decidido ser objetores de conciencia en un desahucio, demostrando de que lado están». En ese momento, la intervención se ha interrumpido al corear el público el primero de los cánticos: «Vergüenza me daría ser policía».
Ha continuado en su intervención recordando todos los casos similares al de Maricarmen que se dan en el territorio nacional, como el de Olga, una mujer desahuciada recientemente en Cataluña que terminó suicidándose.
A continuación, Landa ha cargado contra la administración de la Comunidad de Madrid: «Ayuso, esa que se compró un ático con el dinero de los contribuyentes y cuya única solución ha sido aparcar a la mujer en una residencia de ancianos», como también contra el Ayuntamiento de Madrid, «en manos de los mismos parásitos» por la falta de soluciones en materia de Servicios Sociales.
Por último, el del Sindicato de Inquilinas ha cargado contra el Gobierno central: «A Pedro Sánchez, porque después de ocho años de Gobierno seguimos teniendo a centenares de Maricármenes que han tenido que abandonar nuestra isla porque ha sido incapaz de hacer una Ley de arrendamientos urbanos que nos proteja».
Pero también ha cargado contra otros miembros del equipo del gobierno como «el ministro putero y corrupto para el cual la vivienda es un bien de mercado», en referencia al exministro José Luis Ábalos. El grueso de las críticas se ha dirigido contra la ministra de vivienda, Isabel Rodríguez García, a la que ha calificado de «rentista», a lo que el público ha respondido con el cántico «Ministra, estás en nuestra lista».
Para terminar, se ha pedido un movimiento de solidaridad entre los vecinos de los barrios y, algo antes de las siete de la tarde, la movilización ha concluido con el lema «rentistas fuera de nuestros barrios».
Antifascistas pidiendo que vuelva la ley de arrendamientos urbanos de Franco porque se han dado cuenta que era la única que defendía a los inquilinos. Esto es auténtico cine.