La representación legal de la propiedad de la finca Casa Lola, ubicada en el municipio ibicenco de Sant Josep, ha negado que este martes vaya a producirse el desalojo ordenado por un juzgado de Eivissa.
En un comunicado, el abogado ha explicado que ha contactado directamente con la Guardia Civil para confirmar este extremo. Los agentes informaron verbalmente a los ocupantes para advertirles de que el desalojo sería inminente, pero en ningún caso se les concretó una fecha exacta.
Actualmente, se está preparando el dispositivo policial para ejecutar la medida cautelar solicitada y estimada por el auto judicial dictado el pasado 30 de septiembre.
La propiedad, según ha asegurado su representante legal, está preparada para tapiar la vivienda, limpiar la parcela y tomar las medidas de seguridad que sean necesarias para que la finca no pueda volver a ser ocupada. Lo primero será hacer una evaluación de los costes y la situación en la que se recupera la posesión.