El CEIP Sant Carles lleva sus últimos años acogiendo a más de 400 alumnos en unas instalaciones pensadas para una sola línea y sin espacios de uso común. La masificación del centro ha obligado a tener que utilizar todas las aulas para atender a los alumnos sin sobrepasar las ratios en Infantil y en Primaria. La ampliación y reforma del centro, con una inversión de 4,3 millones de euros y un plazo de ejecución de 18 meses, responde a una reclamación de la comunidad educativa que se remonta a hace más de una década.
Según ha explicado la técnica del Ibisec, Laura Oliver, el proyecto consistirá en una nueva estructura de complejidad sencilla anexa al antiguo centro mediante un volumen perpendicular. En la planta baja se ubicarán el comedor, la cocina, el gimnasio y la biblioteca, mientras que la primera planta se destinará a la docencia, con cuatro aulas, dos aulas polivalentes, un aula UEECO y un aula de pequeño grupo. Ambas plantas contarán además con baños y almacenes. Infantil seguirá ocupando su propio edificio.
La intervención alcanza también el exterior del colegio, donde se habilitará un patio de unos 350 metros cuadrados y una zona de aparcamiento de 375 metros cuadrados con 12 plazas. Asimismo, se reformará el acceso al edificio principal para adaptarlo a la normativa de accesibilidad actual. En el interior del inmueble existente, la planta baja se reorganizará con nuevos espacios para dirección, secretaría y despachos, mientras que la sala de profesores y nuevas aulas para grupos reducidos se trasladarán a la planta superior. La obra, adjudicada por 4.377.061,05 euros, tiene un plazo de ejecución de 18 meses.
Ratios elevadas
Según ha explicado la directora del centro, Esperança Galmés, el aula de música es actualmente un prefabricado y los espacios de informática y de arte se han ido convirtiendo en aulas ordinarias. «Ahora mismo no tenemos ninguna aula que no esté ocupada por un grupo. Incluso hay un grupo que ya está y no tiene aula», ha señalado.
Galmés ha precisado que la ampliación no busca sumar más alumnos, sino recuperar los espacios comunes. Las ratios se sitúan en 25 alumnos en Primaria y 22 en Infantil, y a partir del próximo curso todos los niveles estarán desdoblados. «No creo que podamos aumentar mucho más de alumnos. Simplemente es que las aulas de uso común no las tenemos», ha indicado.
Las obras, que arrancaron en julio, han vivido este lunes el acto de colocación de la primera piedra, con la presencia del conseller de Educación y Universidades, Antoni Vera; el presidente del Consell d'Eivissa, Vicent Marí; la alcaldesa de Santa Eulària des Riu, Carmen Ferrer, y el director territorial de Educación en Ibiza y Formentera, Juan Álvarez.
Vera ha recordado que el CEIP Sant Carles fue el primer centro que visitó en Ibiza tras asumir el cargo, a principios de septiembre de 2023. «La directora ya me dijo que no podíamos seguir así, que teníamos que hacer algo», ha relatado el conseller, quien ha asegurado que entonces solo existía un informe de necesidades. Desde ese momento, ha explicado, se ha redactado el proyecto ejecutivo, se ha licitado la obra y los trabajos han arrancado en julio.
El conseller ha subrayado especialmente la falta de comedor escolar, que ha calificado de «completamente injusta» para las familias de un centro con tanto alumnado. Este curso, el servicio se presta gracias a las aulas modulares instaladas por la Conselleria, a la espera de que el nuevo edificio cuente con un comedor definitivo.
Reivindicación «de una década»
La alcaldesa ha recordado que ya en 2007, cuando entró como concejala en el Ayuntamiento, se hablaba de la necesidad de ampliar la escuela. «Se han incorporado muchos más niños y el centro tiene la cantidad de alumnos de una segunda línea, pero no tenía comedor como toca, ni biblioteca, ni salas de uso común», ha explicado Carmen Ferrer, que ha agradecido el esfuerzo de la Conselleria, del Ibisec y de los técnicos municipales. Ferrer ha recordado además que la parroquia de Sant Carles estrenó recientemente su primera escoleta, ya que hasta ahora no contaba con ninguna, ni pública ni privada.
Por su parte, Marí ha calificado la obra como «el cumplimiento de una reivindicación histórica» de la comunidad educativa y del pueblo de Sant Carles. «Hace más de diez años que se reclamaba. El colegio había desdoblado líneas y había consumido todos los espacios comunes. La situación era desesperada», ha afirmado el presidente insular, que ha atribuido el impulso de las infraestructuras educativas en la isla a la implicación del conseller.
Venga campanya electoral!!! Quans anys de retard porta aquesta ampliació? Més inútils imposible.