Las multas impuestas a dos taxistas que pactaron con sus pasajeros tarifas cerradas al margen del taxímetro provocaron ayer una gran indignación entre el sector.
Élite Corsaris d’Eivissa tachó de «lamentable» que haya trabajadores que realicen servicios a precios cerrados y aseguró que «es vergonzoso» y que es algo que daña mucho la imagen del colectivo además de al usuario, a quien no se da ningún tipo de garantías con estas prácticas. «Es muy triste ver este tipo de noticias», afirmaron desde la asociación.
Desde Élite consideraron «ridícula» la sanción impuesta por este motivo a los dos taxistas ‘cazados’ en una inspección, puesto que la multa asciende a 401 euros. «Tienen que ser más elevadas porque esto daña mucho y la multa es una cantidad ridícula. Animamos al Consell y a los inspectores a perseguir a los trabajadores que realizan este tipo de actos», concluyeron.
En este caso, los inspectores del Consell, en un dispositivo de vigilancia, comprobaron que el taxímetro de uno de los taxis permanecía apagado y que el conductor había acordado con los usuarios un precio de 75 euros por un trayecto entre un establecimiento de ocio de Sant Josep y Sant Antoni.
El segundo taxi fue localizado mientras realizaba un recorrido similar por el que previamente se había pactado un precio de 100 euros.
A raíz de las comprobaciones realizadas por los inspectores y de las declaraciones de los usuarios afectados, el Consell inició los correspondientes expedientes sancionadores. Los titulares de las dos licencias se enfrentan a una multa de 401 euros cada uno.
Desde FITIE, la Federación Insular del Taxi en Ibiza, lamentaron también los hechos. Su presidente, Toni Roig, afirmó que sólo puede hacer una valoración negativa de estos casos puesto que, tanto por imagen como por normativa, no puede más que condenar estas conductas «reprobables». «Es evidente que no estamos contentos con esto. La administración debe sancionar estas prácticas como crea oportuno», concluyó.
Cucurachas. Donde hay uno...