El paseo de Vara de Rey acogió este sábado una concentración. Convocada bajo el lema unitario «Contra la barbarie y por la vida», la movilización logró reunir a cerca de un centenar de personas en el marco de la jornada estatal impulsada por la Red Solidaria Contra la Ocupación en Palestina (RESCOP).
El bloque dedicado al derecho a la vivienda centró buena parte de la protesta. Portavoces del Sindicato de Inquilinas de Ibiza y de diversas plataformas vecinales denunciaron con dureza la presión de fondos buitre, grandes tenedores y la discriminación en el mercado de alquiler: «La gente que sostiene Ibiza —en cocinas, hospitales, aulas y la construcción— se pone en pie porque nos están expulsando de nuestras casas con desahucios silenciosos que nos enferman».
Uno de los momentos más solemnes de la tarde se vivió al guardar un riguroso minuto de silencio en memoria de Maricarmen, una anciana fallecida esta semana tras sufrir un traumático desahucio forzoso. La protesta también quiso rescatar la memoria de otros vecinos afectados por la emergencia residencial, como María Luisa —fallecida tras luchar hasta el final en Can Misses—, Olga, Valentín y Nemesia. «Ibiza no es un parque de atracciones para el capital; es el hogar de quien la trabaja. La propiedad privada jamás debe ponerse por delante del derecho a la vida», sentenciaron desde el sindicato.
En el apartado medioambiental, la lectura del manifiesto «Uniendo Luchas: Por la Vida, la Tierra y el Clima» puso sobre la mesa advertencias científicas de gran calado. Las organizaciones ecologistas alertaron de que el calentamiento de la atmósfera está alterando los patrones meteorológicos hasta el punto de propiciar la formación de ciclones tropicales en el mar Mediterráneo, con el consiguiente riesgo para las costas baleares.
Asimismo, se puso el foco sobre las devastadoras previsiones asociadas al fenómeno global del «Super Niño» para el periodo 2026-2027, impulsado por un modelo económico extractivista que, según las proyecciones expuestas, podría dejar cientos de miles de víctimas mortales por golpes de calor a escala global en los próximos meses. Ante este escenario, exigieron planes de contingencia urgentes.
La movilización también canalizó las reivindicaciones de colectivos como Border Resistance y las Brigadas de Apoyo Mutuo, denunciando las condiciones en la frontera sur, los abusos institucionales y las devoluciones en caliente. El manifiesto vinculó directamente la especulación urbanística en Ibiza con las políticas migratorias y el conflicto en Oriente Próximo: «Cercar Gaza, perseguir al migrante en Ceuta y dejarnos en la calle en Ibiza son tres caras de la misma moneda».
En sintonía con las reivindicaciones de la RESCOP, los portavoces exigieron al Gobierno central el embargo total de armas a Israel, la ruptura de relaciones con su régimen y la paralización de la extradición a Estados Unidos del activista James «Fergie» Chambers.
La jornada, salpicada de intervenciones musicales y consignas reivindicativas, concluyó con una aplaudida performance artística a cargo de Barbara di Giacinto, quien advirtió sobre el peligro de la deriva autoritaria en Europa y cerró el acto con un llamamiento rotundo a la organización ciudadana: «Al fascismo se le planta cara».
Bueno, yo ya tengo la vida encaminada por decirlo de alguna manera, ya que peino canas. Veo una juventud sin motivación, preparados a pesar de sus pintas (tengo una edad), con ganas de demostrar lo que valen pero cuando entran en la rueda laboral y social que tenemos la losa que les cae es monumental. La realidad que tenemos los arroya a un limbo muy turbio y desesperanzador para realizar sus ilusiones. Los que opinan supongo que también lo tienen todo encaminado y seguramente por su esfuerzo, pero me gustaría dar a entender que por mucho esfuerzo que realicen nuestros jóvenes, sin padrino o herencia detrás, esta abocado al alimentar un tipo de sociedad donde los que no estan descuerdo con estas manifestaciones, si volvieras a no peinar canas, serías los primeros en coger un cartel y desear que el mundo lo gobernase gente con sentido común y no debido a las grandes empresas.