El Consell d’Eivissa, a través del Departament de Cultura, Educació i Patrimoni, ha emitido un comunicado tras detectarse una nueva agresión contra el emblemático santuario púnic de es Culleram, situado en el municipio de Sant Joan de Labritja.
En los últimos días, el recinto arqueológico ha aparecido acumulando restos de supuestas ofrendas a la diosa Tanit, generando una situación que las autoridades califican de intolerable tanto por el daño material como por el peligro de incendio.
Las inspecciones y las imágenes tomadas en el yacimiento evidencian la presencia de fruta abandonada a la intemperie —que se descompone al sol y genera residuos orgánicos—, restos de combustión y grandes cantidades de cera derramada directamente sobre la roca de este enclave protegido. Asimismo, la institución ha alertado de la colocación de velas encendidas, una conducta calificada de «irresponsabilidad extrema» al tratarse de un entorno forestal altamente sensible.
El Consell
La consellera de Cultura, Educació i Patrimoni, Sara Ramon, ha mostrado su profunda indignación ante la reiteración de unos actos que ya han sido denunciados en múltiples ocasiones. «No podemos seguir tolerando que, bajo el pretexto de unas supuestas adoraciones a la diosa Tanit, se estropee uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Ibiza y se ponga en peligro su entorno natural. El respeto por el patrimonio no es opcional y ninguna creencia ni ningún ritual puede justificar estas conductas», ha señalado.
Desde la institución insular se incide en que estas prácticas neopaganas —frecuentemente presentadas por sus impulsores como una recuperación de cultos ancestrales— carecen de cualquier base documental o científica que avale su correspondencia con las auténticas ceremonias de la antigüedad.
En esta línea, la consellera ha sido tajante: «No se puede pretender rendir homenaje a una divinidad destruyendo o ensuciando el lugar que forma parte de su historia. Esto no es respeto por la cultura ni por el patrimonio de Ibiza. Es una agresión contra un bien que pertenece a todos los ibicencos y que tenemos la obligación de conservar para las generaciones futuras».
Un precedente preocupante
Este incidente no es un caso aislado. Ya en agosto de 2025, el Consell tuvo que denunciar la habilitación de una hoguera en las inmediaciones del acceso al santuario en plena temporada de elevado riesgo de incendios, a lo que se suma la constante aparición de velas, incienso y desperdicios tanto en el interior de la cueva como en los alrededores.
El santuario de es Culleram, descubierto arqueológicamente en 1907 en la zona de Sant Vicent de sa Cala, constituye uno de los testimonios más ricos de la presencia feniciopúnica en el archipiélago y cuenta con la máxima protección legal al estar declarado Bien de Interés Cultural (BIC), con categoría de Zona Arqueológica, desde 1994.
Ante esta situación, el Consell advierte de que cualquier actuación que dañe este entorno acarrea responsabilidades legales y sancionadoras, al tiempo que hace un llamamiento directo a los colectivos implicados para que cesen definitivamente estas prácticas:
«Queremos ser muy claros: es Culleram no es un espacio donde cada uno pueda hacer lo que quiera, encender fuego, depositar alimentos o dejar residuos. Es un santuario arqueológico protegido, un patrimonio de todos y una parte esencial de nuestra historia. Quien ama y respeta este lugar, lo cuida. Quien lo ensucia y lo pone en peligro está atentando contra el patrimonio de todos los ibicencos», ha concluido Ramon.
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