La Clínica San Jorge ha compartido a través de sus redes sociales la triste historia de Pepi, un pequeño hámster de apenas 20 gramos que habría fallecido en el centro veterinario tras haber sido tratada tras su abandono.
El caso salió cuando una de las trabajadoras del centro veterinario encontró al animal abandonado en la basura, junto a su jaula y sus juguetes. Cuando ingresó en la clínica, el diagnóstico era crítico: Pepi presentaba un cuadro de caquexia extrema, una gran debilidad que le impedía mantenerse en pie, un problema neurológico, un ojito atrofiado y una avanzada edad.
Pese a encontrarse al límite de sus fuerzas, el equipo clínico decidió que su edad y estado de salud no le restaban derecho a recibir asistencia. Gracias a la administración de medicación, atención constante y sesiones de terapia láser, la pequeña hámster comenzó a mostrar signos de mejoría, recuperando el apetito y logrando dar sus primeros pasos con ayuda.
La historia tuvo un final reconfortante cuando una de las empleadas de la clínica decidió adoptarla, ofreciéndole un hogar cálido y seguro durante la última etapa de su vida. Tras pasar sus últimas semanas rodeada de cariño, Pepi falleció de forma natural.
Desde la Clínica San Jorge han querido visibilizar este caso para lanzar un rotundo mensaje en contra del abandono animal, recordando que los animales ancianos, enfermos o con necesidades especiales continúan sintiendo y mereciendo respeto. La organización insiste en que, ante la imposibilidad de seguir cuidando de una mascota, siempre se debe buscar apoyo en profesionales o asociaciones protectoras en lugar de dejar a su suerte a los animales.
para mi ya el mismo hecho de tener una animal toda su vida encerrado en una jaula de 40x40 ya me parece maltrato