La pesadilla ha terminado para las dos pasajeras residentes en Ibiza que llevaban días atrapadas en Valencia a consecuencia de las cancelaciones derivadas del temporal. La joven estudiante de cocina y su abuela de 84 años ya se encuentran afortunadamente en casa, poniendo fin a un episodio de 57 horas de incertidumbre, tensión y fallos logísticos por parte de la compañía aérea Vueling.
El calvario comenzó el pasado domingo 18 de octubre cuando su vuelo de Vueling con salida prevista desde Valencia a las 14:40 horas fue cancelado en pleno temporal. Tras ofrecerles inicialmente una reubicación con salida desde Alicante para el martes por la noche —cubriendo alojamiento y manutención durante la espera—, la situación se torció definitivamente cuando la compañía falló en las conexiones terrestres prometidas.
«Cuando volvimos ayer por la tarde al hotel a por nuestras maletas nos dijeron que el autobús no había ido», relata la afectada. Ante las complicaciones que suponen un desplazamiento de tres o cuatro horas en taxi con una persona octogenaria, las pasajeras decidieron autogestionar su vuelta: «Si no hubiéramos cogido un vuelo por nuestra cuenta desde Valencia, probablemente seguiríamos allí, porque no habríamos llegado a Alicante», comenta la joven respecto a que Vueling les comentó que un autobús pasaría a por ellas y dicho bus nunca apareció.
Para ambas, el regreso a Ibiza ha supuesto un alivio absoluto tras la tensión acumulada. «Para mí la verdad fue como ya estar por fin tranquila: poder volver a estar en casa y sin el agobio de ‘qué va a pasar’ estando allí», confiesa la joven.
Respecto a su abuela, que vivió la situación con especial preocupación ante el temor de quedar desatendidas en la Península, señala que «cuando nos montamos en el avión me dijo que por fin ya estaba tranquila y calmada».
El final de esta odisea evidencia los profundos inconvenientes que afrontan los residentes de las Pitiusas cada vez que un temporal golpea las conexiones con la península. La absoluta dependencia del transporte aéreo y a la escasez de alternativas reales por parte de las aerolíneas evidencia la vulnerabilidad de la insularidad ante imprevistos de esta magnitud, donde cualquier incidencia meteorológica se convierte en un obstáculo logístico para los ibicencos.
Bufa FortUsted se ha leído las 2 noticias que hay? Recalcan ambas que la joven se está quejando por su abuela, que es una persona mayor de 84 años. Después, la aerolínea está obligada por ley a dar una solución, y la solución es enviarlas a Alicante 2 días después. Un viaje de más de 100km para una persona de 84 años, a la cual se le prometió un autobús para ir al vuelo que nunca apareció. Y si se hubiera leído la noticia hubiera visto que esas dos pobres mujeres se compraron otro vuelo. Le recomiendo antes de soltar estas cosas por redes, ocultando su identidad, que se abra un libro de texto para aprender compresión lectora, que le falta bastante, y si no, vuélvase a leer la noticia. Además, su comentario de “que practique la paciencia que en la cocina le hará falta” vamos a ver señor, que está intentando volver a su casa, no hacer un rissoto.