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Medio ambiente

«Ibiza no vive del turismo, vive de su naturaleza»

El Foro Marino centra su VIII Jornada con la conservación de la posidonia como eje

Una de las ponencias de la VIII edición del Foro Marino en Sa Peixateria este miércoles por la mañana. | Foto: Mohamed Chendri

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Bloques de hormigón de hasta una tonelada lanzados al mar de noche, con el fin de luego utilizarlos como un amarre lucrativo para personas y empresas. Esta es una de las prácticas que, según denuncia Xisco Sobrado, coordinador del Área Marina del GEN-GOB, está acabando con la posidonia de las Pitiusas, junto al vertido de aguas mal depuradas y la salmuera. El conjunto de estas amenazas se traduce en una pradera de posidonia oceánica que ya se encuentra muerta en más de un 50% en algunas de las estaciones de seguimiento que la entidad tiene, por ejemplo, en la Bahía de Talamanca.

Sobrado ha participado este miércoles en la jornada del VIII Foro Marino de Ibiza y Formentera celebrada en Sa Peixateria. Más concretamente lo ha hecho en la mesa «Fondeo sostenible y su impacto en el negocio náutico», en la que ha debatido con el sector público y privado sobre el actual estado del sector náutico y sus retos y regulaciones de cara al futuro.

En dicha intervención, Sobrado ha acusado a la Administración de haber dejado de hacer su función en zonas como Talamanca. Los datos del GEN-GOB reflejan el resultado de esa dejadez, donde históricamente hubo praderas «muy extensas y muy bien conservadas», más de la mitad de la posidonia ya está muerta. Porroig, donde los muertos ilegales se lanzan cada verano, y Cala Vadella presentan cifras similares, aunque algo menos graves.

El responsable del GEN-GOB ha valorado el proyecto de ordenación de fondeos que se prepara para Talamanca, que debía haberse ejecutado el año pasado y que, según sus previsiones, llegará en 2027.

En un principio, reducir la presión de las embarcaciones fondeadas «tendría un impacto positivo».
Sin embargo, su principal preocupación es que los barcos se desplacen a otros puntos una vez llegue ese fondeo. El GEN-GOB estudia actualmente Cala Roja, junto a Talamanca, donde la pradera presenta «unos indicadores muy positivos», posiblemente porque ha soportado menos presión humana. «Nos preocupa que muchas embarcaciones se trasladen allí», ha señalado.

Regulaciones

Ha apuntado Sobrado que el cambio climático también está castigando con fuerza a la posidonia, y ha puesto como ejemplo la ampliación del aeropuerto de Ibiza. La isla ha pasado de dos millones y medio de visitantes en los años 90 a más de ocho millones y medio en la actualidad, y existen informes que alertan de que las ampliaciones previstas por Aena en los aeropuertos españoles impedirán cumplir los objetivos climáticos. «Una propuesta muy concreta sería no hacer esa ampliación», ha afirmado.

Los representantes del sector náutico que han compartido mesa con Sobrado han coincidido en el diagnóstico, aunque han puesto el foco en el intrusismo. Ramón van der Hooft, de la Asociación de Empresas Náuticas de las Islas Baleares (AENIB), lo ha calificado como «otra especie invasora» en Ibiza. «Talamanca es el ejemplo más claro, porque las embarcaciones que no tienen un puerto asignado se posicionan allí para empezar su actividad comercial», ha explicado. Como alternativa, ha propuesto potenciar las marinas secas, con muy poca oferta en la isla, y ha alertado de la escasez de amarres para embarcaciones de pequeña eslora.

Pedro Francisco Gil, presidente de la Asociación de Empresas de Chárter (AECIB), ha recordado que «Baleares no vive del turismo, vive de su naturaleza», y ha señalado como «la mayor plaga» al turista que no respeta. «El problema está en las empresas y las personas que vienen de fuera y no respetan nuestras normativas. Nosotros ya estamos concienciados», ha afirmado. Gil ha reclamado «una legislación con sentido» y vigilancia para que se cumpla, además de espacios de desembarco en todos los puertos. «Si no tienes como prioridad conservar el mar, el mar no es para ti», ha zanjado.

Desde Formentera, el conseller de Turismo, Artal Mayans, ha situado Illetes y Cala Saona entre las zonas con más presión, con una masificación de barcos en la que «algunos navegan libremente independientemente de la normativa». Mayans ha defendido regular, pero ha advertido de que las normas tienen sus limitaciones y sus plazos: «Si hacemos una regulación demasiado estricta, o dejan de venir y perdemos nuestra cadena de valor, o directamente se la saltan». También ha cargado contra el intrusismo, «una lacra, porque tienes que competir contra gente que lo está haciendo mal», y ha subrayado que «no se puede regular desde Madrid lo que pasa aquí».

Ha completado la mesa Diego de la Viña, director de Essence Sailing, una empresa que apuesta por fomentar la navegación sostenible, en un debate moderado por Sandra Espeja, de la Fundación Marilles.

La actividad humana

Para Inma Saranova, directora ejecutiva de Ibiza & Formentera Preservation, entidad que impulsa el Foro Marino, todas las amenazas que sufre el mar tienen un origen común: la actividad humana. «Incluida la crisis climática y el aumento de temperaturas», ha explicado, junto a los vertidos, la salmuera o la contaminación. Tras los episodios de lluvias de los últimos días en las Pitiusas, ha añadido, es «más pertinente que nunca» hablar de cómo el cambio climático afecta al Mediterráneo.

Diversidad

Si la posidonia es el árbol del bosque submarino, la cymodocea nodosa es el césped. Menos conocida y de crecimiento mucho más rápido, esta otra planta marina presente en el Mediterráneo «aguanta bien el calentamiento del agua» y puede preparar el terreno en zonas degradadas para que la posidonia vuelva a crecer. Así lo ha explicado Beatriz Marín, investigadora posdoctoral del IMEDEA (CSIC-UIB), que ha reivindicado el papel de esta especie «igual de importante» pero casi siempre a la sombra de su pariente más famosa.

Marín ha participado en «Posidonia: el pulso del Mediterráneo», la mesa que ha abierto la sesión de tarde del VIII Foro Marino de Ibiza y Formentera en Sa Peixateria. La han acompañado la bióloga marina Elena Díaz-Almela y Mercedes Varela, de Posidonia EcoSports y Eurofins Munuera, en un debate moderado por Inma Saranova, directora ejecutiva de Ibiza & Formentera Preservation.

La investigadora ha presentado una revisión de los proyectos de restauración de Cymodocea nodosa que su grupo, dirigido por Fiona Tomàs en el IMEDEA, publicará próximamente. El trabajo repasa las técnicas de cultivo y trasplante, los retos que plantean y los motivos por los que algunas restauraciones fracasan. Su principal mensaje ha sido claro: «Restaurar no es solo plantar». Antes, ha insistido, hay que proteger las praderas y eliminar los factores de estrés que las están matando. «Una vez se mitiguen esos factores, ya se puede plantar».

Marín ha explicado por qué la posidonia acapara toda la atención. Sus raíces y rizomas forman bajo el fondo una especie de felpudo que acumula mucho carbono, y crece tan despacio que «cualquier impacto es muy difícil de recuperar». Eso la hace más vulnerable y convierte su restauración en una urgencia. La Cymodocea, en cambio, no forma esos felpudos y crece más rápido, por lo que su situación no es tan crítica, aunque también sufre impactos. «Puede jugar un papel en ayudar a la posidonia a recuperarse, por eso habría que incluirla en los esquemas de restauración», ha defendido.

De la ciencia a la sociedad

Mercedes Varela, consultora sénior en Eurofins Munuera ha explicado la labor de empresas como en las que trabaja, consultoras ambientales que realizan el seguimiento de empresas que trabajan en el medio marino, como las desalinizadoras, para comprobar que cumplen la legislación sobre vertidos, captación de agua y residuos y que su actividad no daña los ecosistemas o tiene el menor impacto posible. Una parte importante de ese trabajo consiste en vigilar si las praderas de posidonia pasan de un estado óptimo a uno degradado.

Su diagnóstico es positivo. «Lo que nos encontramos es que las empresas a gran escala, como las desalinizadoras, cumplen sus protocolos de actuación y la legislación», ha asegurado. Se trata de una normativa europea con márgenes a partir de los cuales hay que actuar y que conlleva sanciones económicas importantes en caso de incumplimiento. «Soy optimista por naturaleza, y lo que veo es que cuando surge algún incumplimiento, la empresa es la primera que se preocupa por resolverlo», ha añadido.

Varela, que ha trabajado en la Universidad de Alicante en un proyecto para reducir el impacto de las desalinizadoras mediante la instalación de difusores, también ha destacado iniciativas de sensibilización como Biodivulga, un proyecto de ciencia ciudadana para implicar a la población en la conservación de la posidonia. «Buscamos transferir el conocimiento científico a la sociedad», ha resumido.

Para Elena Díaz-Almela, bióloga marina, la posidonia es «prácticamente un fósil viviente». «Le llamamos praderas, pero realmente son bosques», ha explicado. Esta especie ha sobrevivido a las grandes crisis de la historia del planeta, y a ella le deben las Pitiusas sus playas. Díaz-Almela ha subrayado que los servicios ambientales que ofrece son directamente proporcionales a su extensión, y que bajo las praderas se esconden enormes almacenes de carbono. Si se perdieran, ha advertido, se liberaría el equivalente a una cuarta parte de las emisiones de carbono de España y Portugal en un año.

La bióloga ha sostenido que la pérdida de posidonia de los siglos XX y XXI se debe más a la presión humana que al cambio climático, aunque este también influye. Por eso, ha defendido que donde más se puede incidir para recuperar las praderas es en mejorar la calidad del agua, con una depuración «bien dimensionada».

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2 comentarios

Ibicenco adaptado Ibicenco adaptado | Hace una hora

Esta "señora" se ha dado un golpe en la cabeza siendo niña. Salió de Onda Cero escopeteada y ahora se dedica a cobrar sin hacer absolutamente nada. Algo que se le da muy bien........

user Luis | Hace 3 horas

Tiene narices que Saranova se atreva a decir lo siguiente: "Para Inma Saranova, directora ejecutiva de Ibiza & Formentera Preservation, entidad que impulsa el Foro Marino, todas las amenazas que sufre el mar tienen un origen común: la actividad humana. « Esta señora pacta, se asocia, defiende y blanquea a muchas empresas y establecimientos que maltratan y contribuyen a la destrucción ambiental de la isla y su costa. Hipócrita. Y después a organizar eventitos para justificar su actividad y su sueldo. Vergüenza le debería dar. Greenwhashing de libro.

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