La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) ha formalizado la licitación para la gestión del bus náutico en el puerto de Ibiza, un servicio clave para el transporte marítimo de pasajeros. El Consejo de Administración ha aprobado los pliegos del concurso público, consolidando una iniciativa que operaba provisionalmente desde 2023. Esta nueva concesión, con una duración máxima de 15 años, busca establecer una alternativa de transporte limpia y eficiente que alivie la congestión vial del municipio, tras su notable acogida entre residentes y visitantes.
Esta iniciativa se enmarca en la estrategia de movilidad sostenible de la APB, diseñada para disminuir el volumen de vehículos en arterias como la avenida Santa Eulària des Riu y el paseo Joan Carles I, donde el tráfico es particularmente denso con la llegada de cruceros. Ante la inviabilidad técnica y espacial de coordinar múltiples operadores en los muelles, la APB ha optado por un modelo unificado que asegure elevados estándares de calidad ambiental y servicio al usuario.
La concesión cubrirá una extensión superior a los 2.000 metros cuadrados, distribuidos entre áreas terrestres y acuáticas. Los puntos de embarque y atención al público se ubicarán estratégicamente en la estación marítima del Botafoc, Marina Botafoc, Marina Ibiza, el contramuelle de es Martell y el acceso meridional del muelle interior.
El pliego de condiciones exige una línea regular diaria, operativa todo el año entre las 08:00 y las 23:00 horas, con salidas mínimas cada sesenta minutos. Se priorizará el refuerzo del servicio con el atraque de cruceros, garantizando un flujo constante para más de 600 pasajeros por hora hacia el centro histórico.
La empresa adjudicataria deberá encargarse del mantenimiento de las instalaciones, la gestión de residuos, la garantía de accesibilidad y la implementación de sistemas modernos para la venta y control de billetes. El servicio ofrecerá tanto puntos de atención presencial y taquillas como soluciones digitales para la adquisición y el acceso.
En el ámbito medioambiental, se exige que las embarcaciones sean de bajas emisiones para minimizar la huella contaminante en las aguas portuarias. La compañía adjudicataria dispondrá de un plazo de dos años, desde la formalización de la concesión, para iniciar el servicio con la flota ecológica comprometida en su propuesta.