El Comité de Empresa de GSAIB ha hecho manifestado públicamente su preocupación por el deterioro de las instalaciones y la falta de seguridad en las bases de los técnicos de emergencias sanitarias. Según el comité, la entidad pública adscrita al Servei de Salut que gestiona este servicio y las autoridades competentes no han tomado las medidas necesarias para subsanar el deficiente estado de las infraestructuras, una situación que se agrava con las lluvias y que impide a los profesionales desempeñar sus guardias en un entorno adecuado y seguro.
La problemática se intensifica durante los episodios de lluvia, cuando «el agua se filtra por del techo de la sala de descanso, dejando el suelo encharcado y generando graves problemas de humedad en la estancia». Este espacio, fundamental para el reposo de los trabajadores mientras aguardan una activación de emergencia, dista mucho de ofrecer las condiciones mínimas de habitabilidad, salubridad y seguridad requeridas, lamentan.
A lo anterior se añade la ausencia de una cubierta en la zona de estacionamiento de las ambulancias. Esta carencia deja el vehículo y sus conexiones eléctricas expuestos a la intemperie, especialmente a la lluvia. Tal circunstancia suscita inquietud por los riesgos potenciales que implica, demandando una evaluación técnica y una solución sin dilación.
Problemas que persisten
El Comité de Empresa subraya que estas deficiencias no son recientes ni ignoradas por la compañía. «La situación ya ha sido puesta en conocimiento de la Inspección de Trabajo, de los responsables de prevención de riesgos laborales y de los medios de comunicación», afirman desde el comité. A pesar de estas notificaciones, los problemas persisten y los empleados continúan operando bajo condiciones que califican de inaceptables.
Para el Comité, resulta «inadmisible que los profesionales encargados de atender las emergencias sanitarias tengan que desarrollar su jornada en unas instalaciones que presentan deficiencias de esta naturaleza». Se enfatiza que los técnicos de emergencias sanitarias realizan una labor esencial para la ciudadanía y, por ende, merecen espacios de trabajo y descanso dignos y seguros.
Además, se señala la falta de equipos de protección adecuados, como botas de agua o chubasqueros, para atender a la población. «No se puede normalizar que los trabajadores tengan que preocuparse por su propia seguridad mientras esperan una activación para atender una emergencia», recalcan. Una base operativa, a su juicio, debe ser un refugio de protección y seguridad, no una fuente de riesgo adicional, especialmente con condiciones meteorológicas adversas.
El Comité de Empresa de GSAIB lamenta la ausencia de respuestas efectivas por parte de la entidad y exige que se ponga fin al aplazamiento de la solución de estas deficiencias, que han sido comunicadas en numerosas ocasiones.
Por consiguiente, el Comité de Empresa ha formulado diversas exigencias entre las que se se encuentran: la reparación inmediata de las filtraciones del techo y la erradicación de los problemas de humedad en el área de descanso; la adecuación de las instalaciones para asegurar condiciones dignas de salubridad, habitabilidad y seguridad; y la instalación de una cubierta en la zona de estacionamiento para proteger la ambulancia y sus conexiones eléctricas de la lluvia.
Asimismo, solicitan una evaluación urgente de los riesgos laborales, con especial atención a la exposición al agua y las conexiones eléctricas, acompañada de la implementación de las medidas preventivas pertinentes. Finalmente, demandan un compromiso claro y por escrito de GSAIB, que incluya actuaciones concretas y plazos definidos para la resolución definitiva de estas problemáticas.
«Es imprescindible actuar»
El Comité de Empresa advierte que «no basta con conocer las deficiencias ni con recibir las correspondientes denuncias: es imprescindible actuar y garantizar que los trabajadores puedan desarrollar su labor en condiciones seguras». Insisten en que la seguridad laboral no puede depender de las condiciones meteorológicas, y que los profesionales de emergencias sanitarias merecen instalaciones adecuadas y una empresa que asuma plenamente sus responsabilidades.
El comité señala que «todas estas irregularidades y muchas más que no cumple la empresa GSAIB, encargada del transporte urgente como no urgente, tienen conocimiento las autoridades pertinentes e instituciones competentes que hacen oídos sordos a nuestras denuncias». Además, el Comité de Empresa de GSAIB Ibiza y Formentera critica la ineficacia de la gerencia y los cargos de dirección para gestionar una empresa pública con una función tan crucial para la sociedad. El comité afirma que su misión es «velar por la seguridad de los trabajadores, de los ciudadanos y del buen funcionamiento del servicio».
En una reciente reunión con la Consellera de Sanidad, Manuela García, se abordaron cinco puntos clave solicitados por el comité en las Pitiusas, de los cuales, hasta la fecha, solo uno ha sido implementado. A la espera de una nueva reunión con la Consellera, persisten numerosas deficiencias. Entre ellas, destaca la ausencia de techados para los vehículos de emergencia, valorados en 56 millones de euros, en los servicios urgentes de San Antonio y San Agustín. Estos vehículos, que requieren carga a 220V para el material embarcado, están expuestos a las inclemencias del tiempo, lo que, según el comité, acelera su deterioro.
El Comité de Empresa de GSAIB ha manifestado su intención de mantener la denuncia de esta situación hasta que se implementen medidas concretas y se asegure la seguridad de todos los trabajadores.