Síguenos
Hoy es noticiaEs noticia:

¿Dónde está Cala d'en Sardina (Ibiza) y cómo se llega?

Cala d`en Sardina, en Santa Agnès (Ibiza): cómo llegar al mirador en una ruta fácil y qué exige la bajada, con hasta 560m de desnivel y 4-6 horas

Cala d`en Sardina en Ibiza. | Foto: R.I.

| Ibiza |

Añade a Periódico de Ibiza y Formentera en Google

Hay rincones de Ibiza que aparecen en todos los mapas y otros que prácticamente obligan a buscarlos. Cala d’en Sardina pertenece al segundo grupo. Es una pequeña bahía situada en la costa noroeste de la isla, en la parroquia de Santa Agnès de Corona, dentro del municipio de Sant Antoni de Portmany, entre la punta de ses Torretes y la penya Vermella.

Su tamaño explica buena parte de su carácter. El catálogo oficial de playas de Balears recoge unas dimensiones de apenas 12 metros de largo por ocho de ancho, con una orilla formada por cantos.

No hay carretera hasta la cala ni servicios turísticos. Tampoco hay chiringuito, socorrista, aseos o un acceso acondicionado hasta el agua. Lo que sí hay es un paisaje prácticamente intacto, con acantilados que caen sobre el Mediterráneo y varias casetas de pescadores encajadas al pie de la roca.

Una cala que no se llega a ver desde la carretera

Para llegar hasta Cala d’en Sardina hay dos opciones: a pie o por mar.

La alternativa más accesible es caminar desde Santa Agnès de Corona por los caminos y pistas del Pla de Corona hasta alcanzar el mirador situado sobre los acantilados. Es una ruta que permite contemplar la cala desde arriba sin necesidad de afrontar el complicado descenso hasta la orilla.

La zona forma parte de Es Amunts, uno de los grandes espacios naturales del norte de Ibiza, caracterizado por un litoral abrupto y escarpado y por una importante presencia de bosques y cultivos tradicionales. Santa Agnès de Corona se encuentra precisamente sobre una de las grandes planicies agrícolas de este espacio.

Para quienes quieran simplemente disfrutar de las vistas, el recorrido hasta el mirador es la opción más recomendable. El paseo permite contemplar desde las alturas la pequeña bahía, los escars y una costa en la que prácticamente no aparecen construcciones.

Bajar hasta el agua ya es otra historia

Una cosa es contemplar Cala d’en Sardina desde arriba y otra muy diferente intentar llegar hasta la orilla.

El descenso se realiza por un antiguo camino de pescadores, sin acondicionar y con tramos empinados y expuestos. Por eso, no es una ruta recomendable para cualquier visitante y requiere experiencia en montaña, especialmente por la pendiente y la exposición del terreno.

Las rutas registradas por senderistas sitúan el descenso en recorridos de varios kilómetros y con desniveles importantes. La dificultad aumenta especialmente en la vuelta, cuando toca recuperar toda la altura perdida para regresar al acantilado.

Por eso, para quien no esté acostumbrado a este tipo de terreno, el mirador es más que suficiente para descubrir Cala d’en Sardina. La propia vista desde arriba permite apreciar la singularidad de este pequeño rincón de la costa ibicenca sin asumir los riesgos de la bajada.

Un puñado de cantos y casetas de pescadores

Desde el acantilado, Cala d’en Sardina aparece como una estrecha abertura entre las paredes de roca. Al fondo se distingue su pequeña orilla de cantos y, pegadas a la pared, las casetas varadero tradicionales utilizadas por los pescadores.

El paisaje tiene poco que ver con el de las grandes playas turísticas de Ibiza. Aquí no hay arena fina, hamacas, restaurantes ni música. Tampoco hay grandes construcciones alrededor.

Es precisamente esa ausencia de servicios y edificaciones la que convierte el lugar en uno de los ejemplos del litoral más salvaje de la zona de Santa Agnès.

El entorno de Es Amunts mantiene buena parte de sus características naturales y paisajísticas, con una costa formada por grandes acantilados y pequeñas entradas de mar.

Tampoco hay que confundirla con Cala Sardina de Cádiz

El nombre puede llevar a error. Cala d’en Sardina de Ibiza no es la Cala Sardina situada junto a San Roque, en Cádiz.

La cala ibicenca se encuentra en Santa Agnès de Corona y es un pequeño entrante de la costa noroeste de la isla, mientras que la gaditana se localiza junto a Sotogrande.

Una confusión especialmente fácil cuando se busca información en internet, ya que el nombre de la playa de Cádiz concentra buena parte de los resultados.

También se puede contemplar desde el mar

La segunda posibilidad para acercarse a Cala d’en Sardina es hacerlo desde el agua. La costa de esta zona permite descubrir desde el mar algunos de los rincones que resultan prácticamente inaccesibles por tierra.

Eso sí, se trata de un tramo de litoral abierto y rodeado de acantilados, por lo que la navegación y cualquier intento de desembarco deben hacerse únicamente con condiciones de mar adecuadas y experiencia suficiente.

Otra opción para conocer esta costa es hacerlo mediante una excursión organizada en kayak o embarcación, una forma de descubrir el litoral de Es Amunts sin tener que enfrentarse al descenso por el camino de pescadores.

Un rincón para descubrir la Ibiza más salvaje

Cala d’en Sardina no es una playa para pasar el día con niños, buscar un chiringuito o llegar en coche hasta la arena. Es todo lo contrario.

Es un lugar para caminar, contemplar el paisaje y descubrir una parte de Ibiza mucho más alejada del turismo convencional.

Su reducido tamaño, los acantilados, los escars y la ausencia de construcciones convierten esta pequeña cala de Santa Agnès en uno de esos rincones que permiten entender cómo es la costa de Ibiza cuando desaparecen las carreteras y los servicios turísticos.

Y precisamente por eso, la mejor forma de disfrutarla puede ser también la más sencilla: llegar hasta el mirador, contemplarla desde arriba y dejar que la cala siga siendo uno de esos pequeños secretos de la costa ibicenca.

Añade a Periódico de Ibiza y Formentera en Google

Sin comentarios

No hay ningún comentario por el momento.

Lo más visto