La temperatura del agua en Ibiza va de unos 14 °C a principios de marzo a algo más de 26 °C a finales de agosto. El baño es cómodo, con el agua por encima de 22 °C, de finales de junio a mediados de octubre, y posible, por encima de 20 °C, de junio a primeros de noviembre. El Mediterráneo va con varias semanas de retraso sobre el aire: en mayo, con máximas de 22-23 °C, el agua apenas pasa de 18 °C; en octubre, con el aire ya en 24 °C, sigue por encima de 22 °C.
Para esta guía hemos trabajado con la serie diaria de temperatura superficial del mar OISST de la NOAA, la agencia oceánica y atmosférica de Estados Unidos, que combina medidas de satélite, boyas y barcos, en dos puntos frente a las costas sur y norte de Ibiza. Los valores de referencia son la media de 1991-2020, que comparamos con la de la última década, 2016-2025. Los récords proceden de la red de boyas de Puertos del Estado, y más abajo te explicamos dónde consultar el dato del día.
Si lo que buscas es el tiempo en tierra, lo tienes en nuestra guía del clima de Ibiza mes a mes.
El mar de Ibiza de un vistazo
El agua más cálida se registra a finales de agosto, con algo más de 26 °C, mientras que la temperatura más fría llega a principios de marzo, en torno a los 14 °C.
El baño cómodo, considerando una temperatura del agua de 22 °C o más, se extiende del 20 de junio al 18 de octubre de media. El baño es posible, aunque más fresco, con el agua a partir de 20 °C, desde junio hasta primeros de noviembre.
La última década presenta una tendencia de entre 0,5 y 1,1 °C más cálida respecto a la media de referencia de 1991-2020.
En Baleares, el récord alcanza los 33,02 °C, registrados en la boya de Dragonera el 5 de agosto de 2026.
Para conocer el dato del día, la referencia es la predicción de playas de AEMET, mientras que el servicio de socorrismo se mantiene hasta el 31 de octubre en varios municipios.
La temperatura del agua en Ibiza, mes a mes
El comportamiento del agua del mar en Ibiza presenta un ciclo muy marcado a lo largo del año. En enero, la temperatura media es de 15,0 °C, con un rango habitual de entre 14 y 16 °C. La media de la última década, entre 2016 y 2025, sube hasta los 15,6 °C. Es un agua fría, apta principalmente para el baño con neopreno.
En febrero, la media histórica baja hasta los 14,4 °C, con valores habituales de entre 13,5 y 15 °C. En la última década, la media ha sido de 14,9 °C. Es uno de los meses más fríos del año.
Marzo mantiene temperaturas similares, con una media de 14,6 °C entre 1991 y 2020 y un rango habitual de 13,5 a 15,5 °C. Entre 2016 y 2025 la media se situó en 15,1 °C. El mínimo anual se alcanza a primeros de mes, cuando el agua ronda los 14 °C.
En abril comienza lentamente la recuperación de las temperaturas, aunque el agua continúa fría. La media es de 15,9 °C, con un rango habitual de 14,5 a 17 °C, mientras que en la última década ha subido hasta los 16,5 °C.
Mayo marca el inicio de la transición hacia la temporada de baño. La temperatura media del agua es de 18,3 °C, con valores habituales de entre 16,5 y 20 °C. En la última década la media ha sido de 19,0 °C. El agua todavía es fresca y los baños suelen ser cortos.
En junio el cambio ya es evidente. La temperatura media entre 1991 y 2020 es de 21,6 °C, con un rango habitual de 19,5 a 23,5 °C. En la última década la media ha subido hasta los 22,7 °C. El baño empieza a ser bueno especialmente desde la segunda quincena.
Julio presenta una media de 24,7 °C, con valores habituales de entre 23 y 26 °C. Entre 2016 y 2025, la media alcanza los 25,8 °C. Es uno de los meses con mejores condiciones para bañarse.
Agosto es el mes más cálido del año. La temperatura media es de 26,1 °C, con un rango habitual de entre 25 y 27 °C. En la última década, la media ha alcanzado los 26,9 °C.
En septiembre el agua continúa muy caliente. La media histórica es de 25,0 °C, con un rango habitual de 23,5 a 26,5 °C, mientras que la media de 2016-2025 llega a los 25,8 °C. El baño sigue siendo muy bueno.
En octubre comienza el descenso, aunque el agua continúa siendo agradable durante buena parte del mes. La media es de 22,4 °C, con valores habituales de entre 20,5 y 24 °C. En la última década la media ha subido hasta los 23,4 °C.
Noviembre marca el final de la temporada de baño para la mayoría. La temperatura media es de 19,1 °C, con un rango habitual de 17 a 21 °C, mientras que entre 2016 y 2025 la media ha sido de 19,9 °C. La primera semana todavía puede resultar aceptable para algunos bañistas.
Finalmente, en diciembre el agua vuelve a ser fría, con una media de 16,4 °C, un rango habitual de 15 a 17,5 °C y una media de 17,1 °C durante la última década.
Estos datos corresponden a la temperatura superficial del mar frente a la costa sur de Ibiza, a partir de la serie diaria NOAA OISST v2.1, que combina información de satélite, boyas y barcos. El rango habitual corresponde a los valores entre los que estuvo el agua el 80 % de los días de cada mes entre 1991 y 2020.
El ciclo es claro. El agua toca fondo a principios de marzo, en torno a 14 °C, no en enero como el aire, y alcanza su máximo a finales de agosto, algo por encima de 26 °C. Entre ambos extremos hay unos 12 grados de diferencia. Febrero y marzo son los meses más fríos del mar; agosto, el más cálido, seguido de cerca por julio y septiembre, que prácticamente empatan.
El dato que más sorprende a quien viene por primera vez está en los meses de transición. Junio y octubre tienen temperaturas del agua parecidas, en torno a 22 °C de media, pero en junio el mar va subiendo y en octubre va bajando. La primera semana de junio el agua ronda los 20 °C; la primera de octubre, los 23-24 °C.
La temperatura del mar quincena a quincena, de mayo a noviembre
En los meses de transición, la media mensual puede resultar engañosa: entre el principio y el final de junio o de octubre el agua cambia casi dos grados. Por eso, para la temporada de baño, la referencia útil es la quincena.
Durante la primera quincena de mayo, la temperatura media del agua fue de 17,6 °C en el periodo 1991-2020, frente a los 18,2 °C de media registrados entre 2016 y 2025. En la segunda mitad de mayo, la temperatura sube hasta los 19,0 °C de media histórica y los 19,8 °C de la última década.
Entre el 1 y el 15 de junio, el agua alcanza una media de 20,7 °C, que se eleva hasta los 21,8 °C en el periodo 2016-2025. En la segunda quincena de junio, el salto es mayor, con una media histórica de 22,5 °C y de 23,7 °C durante la última década.
La primera mitad de julio registra una media de 24,1 °C, frente a los 25,3 °C de 2016-2025. Entre el 16 y el 31 de julio, el agua alcanza los 25,3 °C de media histórica y los 26,2 °C de la última década.
El máximo llega en agosto. Entre el 1 y el 15 de agosto, la temperatura media se sitúa en 26,1 °C, frente a los 26,9 °C de los últimos diez años. En la segunda quincena, la media histórica llega a los 26,2 °C y la de 2016-2025 alcanza los 27,0 °C.
En la primera mitad de septiembre, el agua mantiene una media de 25,6 °C, que sube hasta los 26,3 °C en la última década. Entre el 16 y el 30 de septiembre baja hasta los 24,5 °C de media histórica y los 25,2 °C del periodo 2016-2025.
Durante la primera quincena de octubre, la temperatura media es de 23,2 °C, frente a los 24,2 °C registrados durante la última década. En la segunda mitad del mes baja hasta los 21,6 °C de media histórica y los 22,6 °C de 2016-2025.
En la primera quincena de noviembre, el agua presenta una media de 19,9 °C, frente a los 20,7 °C de la última década. Entre el 16 y el 30 de noviembre, baja hasta los 18,3 °C de media histórica y los 19,0 °C del periodo 2016-2025.
Dos lecturas rápidas. La segunda quincena de agosto y la primera de septiembre son, de media, las cuatro semanas con el agua más caliente del año, por encima de 25,5 °C. Y la primera quincena de octubre, con 23,2 °C de media y 24,2 °C en la última década, tiene el agua más templada que toda la primera mitad de junio.
Cuándo empieza y cuándo acaba la temporada de baño en Ibiza
No existe una temperatura ideal oficial para bañarse, pero sí referencias. El reglamento de aguas abiertas de World Aquatics, la federación internacional de natación, suspende las competiciones con el agua por debajo de 16 °C, obliga a nadar con neopreno por debajo de 18 °C y no lo permite por encima de 20 °C.
Para un baño recreativo, la mayoría encuentra el agua cómoda a partir de 22 °C. Con la media diaria de 1991-2020 frente a la costa sur, estas son las fechas aproximadas en que el agua de Ibiza cruza cada umbral.
Los 20 °C, considerados un nivel en el que el baño ya es posible aunque todavía fresco, se alcanzan aproximadamente del 1 de junio al 7 de noviembre. Es la frontera a partir de la cual mucha gente se anima sin neopreno, con entrada lenta.
Los 22 °C, considerados una temperatura de baño cómodo, se alcanzan aproximadamente del 20 de junio al 18 de octubre. Es la temporada de baño de verdad para la mayoría.
A partir de los 24 °C, el agua permite un baño largo sin frío aproximadamente del 6 de julio al 27 de septiembre. Es una temperatura en la que se puede estar media hora sin salir tiritando.
Por encima de 26 °C el mar solo está, de media, durante el mes de agosto, con el pico hacia el día 28. Traducido: la temporada de baño cómodo dura casi cuatro meses, de finales de junio a mediados de octubre, y se estira por los dos extremos en los años cálidos.
Septiembre, con el agua a 25 °C de media y la isla ya más tranquila, es para muchos el mejor mes de baño del año; lo contamos en nuestra guía de Ibiza en septiembre.
Cómo saber la temperatura del agua hoy en Ibiza
Las medias sirven para planificar; para el día concreto hay que mirar el dato del momento. La referencia oficial es la predicción de playas de AEMET, que para varias playas de Ibiza, como Talamanca, da la temperatura del agua prevista, el oleaje, el viento, la sensación térmica y el índice ultravioleta de los próximos días, por la mañana y por la tarde.
Puertos del Estado publica en su portal Portus los datos en tiempo real de su red de boyas, entre ellas la de Dragonera, la más cercana a las Pitiusas de su red de aguas profundas.
Las webs que dan la temperatura del agua hoy playa a playa trabajan con estimaciones de satélite y modelos, útiles como orientación. En la orilla de una cala pequeña el agua puede estar algo más caliente, o más fría tras un día de viento, que el valor del mar abierto.
El mar está más caliente que hace treinta años
La comparación entre periodos es contundente. En la última década, 2016-2025, todos los meses han sido más cálidos que la media de 1991-2020, entre medio grado y algo más de un grado según el mes.
Junio ha pasado de 21,6 a 22,7 °C y octubre, de 22,4 a 23,4 °C, lo que en la práctica alarga la temporada de baño por los dos lados. En los últimos diez años, casi nueve de cada diez días de octubre el agua superó los 22 °C.
No es un fenómeno local. Según el Informe Mar Balear, elaborado con datos del sistema de observación costero de las Baleares (SOCIB), la temperatura superficial del mar Balear sube a un ritmo de 0,39 °C por década desde 1982, 1,6 °C en 42 años, y lo hace más deprisa en verano que en invierno.
Los récords lo confirman: la boya de Dragonera de Puertos del Estado, frente al extremo occidental de Mallorca, midió 31,87 °C en agosto de 2024, y el 5 de agosto de 2026 llegó a 33,02 °C, el valor más alto de su serie.
Para el bañista, la consecuencia es un agua agradable durante más meses. Para el ecosistema, el calor sostenido es un problema, porque especies como la posidonia soportan mal las olas de calor marinas prolongadas.
Calas cerradas y playas abiertas: por qué cambia el agua
Dentro de un mismo día, la temperatura cambia de una playa a otra, y el tipo de costa es lo que más pesa.
Las calas pequeñas, cerradas y poco profundas se calientan antes y más con el sol y sin viento. Por eso, a primera hora de la tarde el baño puede ser más templado que en mar abierto. La contrapartida es que también se enfrían antes tras una noche fresca o un temporal.
En las playas abiertas y expuestas, el oleaje y las corrientes mezclan el agua y la temperatura se mantiene más estable, más cerca de la del mar abierto: hay menos picos de calor en verano y menos bajones en otoño.
También influye el viento de tierra. Cuando sopla con fuerza desde la costa hacia el mar durante horas, arrastra la capa superficial, más cálida, y deja subir agua más fría desde el fondo. Es la explicación de muchos de esos días de verano en que una cala conocida está inesperadamente fría.
En la práctica, si buscas el agua más templada, elige una cala resguardada del viento de ese día y báñate después de mediodía. En nuestra guía de las mejores playas de Ibiza tienes cómo es cada una.
Norte y sur de Ibiza: cuánta diferencia hay en el agua
Hay diferencia, pero menos de la que se suele pensar. Comparando los dos puntos de la serie, frente a la costa sur y frente a la norte, en invierno el sur está unas tres décimas más templado, y en verano la diferencia desaparece.
El Informe Mar Balear apunta en la misma dirección a escala de archipiélago: en el invierno de 2023, las aguas más templadas de las Baleares estuvieron al sur de Formentera, con 15,3 °C de media.
Lo que sí distingue a las dos costas es la exposición al viento. El norte recibe de lleno los temporales de mestral y tramontana del invierno y del otoño, con más mar de fondo y agua más removida; el sur y el este quedan más protegidos en esos días. En verano, la diferencia real entre una cala y otra la marca el viento del día más que el punto cardinal.
💡 Tip local para alargar el baño
En la segunda quincena de junio y en la primera de octubre, cuando el agua está en el límite de lo cómodo, la diferencia entre un baño agradable y uno frío la marcan dos decisiones.
La primera, la hora: después de mediodía la capa de superficie lleva horas al sol y está más templada que a primera hora.
La segunda, el sitio: una cala pequeña, poco profunda y resguardada del viento del día se calienta antes que una playa abierta.
Y un aviso de quien vive aquí: tras dos o tres días de viento fuerte soplando desde tierra, algunas calas se quedan frías aunque el calendario diga lo contrario; si te pasa, cambia a la costa contraria.
La termoclina: por qué el agua se enfría de golpe al bajar
Quien hace snorkel, apnea o buceo en verano lo nota enseguida: al bajar unos metros, el agua pasa de templada a fría casi de golpe. Es la termoclina.
En verano, el sol calienta una capa superficial que queda flotando sobre agua más fría y densa, y entre ambas se forma una frontera térmica muy marcada. El Instituto Español de Oceanografía describe en las aguas superficiales de Baleares una oscilación de más de 10 °C entre verano e invierno, mientras que por debajo de los 250 metros el mar se mantiene todo el año en torno a 12,8 °C.
La termoclina es más acusada en julio y agosto, con el mar en calma. En otoño, los temporales mezclan la columna de agua y la frontera se difumina; por eso el agua de octubre es más uniforme.
Un consejo práctico: si notas los pies fríos en una cala profunda, el agua de la superficie sigue estando templada; lo que tocas es la capa de abajo.
Medusas en Ibiza: cuándo y cuáles
Según la información ambiental del Govern balear, de las unas 300 especies de medusas del Mediterráneo, en el mar Balear solo unas ocho son habituales, y la mayoría de las picaduras se deben a la Pelagia noctiluca, una medusa pequeña, de color rosado o violáceo y muy urticante.
Vive en mar abierto y llega a la costa empujada por el viento y las corrientes, así que su presencia en una playa cambia de un día para otro y es más frecuente en verano, cuando sopla viento hacia la costa.
En los últimos años también se ha visto la carabela portuguesa cerca de las costas de Baleares. Es peligrosa, y el propio Govern pide avisar al 112 si se ve.
Si te pica una medusa, sal del agua, enjuaga la zona con agua de mar y no con agua dulce, no frotes y acude al puesto de socorrismo. Y fíjate en la bandera y en los avisos de la playa antes de entrar.
⚠ Fuera de temporada, bañarse sin vigilancia
El servicio de socorrismo termina como tarde el 31 de octubre en los municipios que lo prolongan, como Sant Antoni y Santa Eulària, y desde noviembre ninguna playa de la isla está vigilada.
Además, en 2026 Aigües Blanques funciona como playa no vigilada toda la temporada, sin socorrista.
Si te bañas fuera de temporada o en una playa sin servicio, no lo hagas solo, no entres con mar de fondo y, con el agua por debajo de 18 °C, haz baños cortos: el frío resta fuerzas antes de lo que parece. En caso de emergencia, llama al 112.
Qué ponerse para bañarse en Ibiza según el mes
De julio a septiembre: bañador y nada más. Para nadar largo o hacer snorkel mucho rato, una camiseta de licra protege del sol más que del frío.
Junio y octubre: la mayoría se baña sin neopreno. Para nadar más de media hora o bucear, un neopreno corto de 2-3 mm se agradece, sobre todo a primeros de junio y a finales de octubre.
Mayo y noviembre: agua fresca, de 17 a 20 °C. Baños cortos o neopreno de 3 mm.
De diciembre a abril: agua fría, de 14 a 16 °C. Solo con neopreno de 4-5 mm para actividades en el agua.
Si estás eligiendo fechas, en nuestra guía de cuándo ir a Ibiza cruzamos el mar con el resto de factores, y en la de Ibiza en octubre explicamos cómo aprovechar las últimas semanas de baño.