EFE-ATENAS
El recuento de las víctimas mortales, del seísmo de 5'9 grados de
intensidad en la escala abierta de Richter que afectó a Atenas al
mediodía del martes, alcanza ya los 61, y otras 650 personas
resultaron heridas, mientras que unos 80 se encuentran atrapados
bajo los escombros, según fuentes oficiales. Entre los muertos y
los rescatados se encuentran veinte niños que cuando se produjo el
seísmo, se encontraban en sus hogares o en una guardería infantil
en la zona del nordeste de Atenas. De un total de 500 réplicas en
las últimas horas, las mayores se registraron poco antes y después
de la medianoche, alcanzaron los 4'5 y 4'7 grados y sembraron de
nuevo el pánico entre la población.
Según el Ministerio de Sanidad griego, 120 personas permanecen hospitalizadas, de las cuales, quince están graves, como consecuencia de las heridas que sufrieron al desplomarse las viviendas, edificios y cuatro fábricas por el terremoto, que tuvo su epicentro a 18 kilómetros de Atenas, en el monte Parnes.
La gran mayoría de los cuatro millones de habitantes de Atenas siguiendo los consejos de los sismólogos, abandonaron sus hogares y pasaron la primera noche crítica a la intemperie, en campamentos improvisados o en sus coches en las playas, los parques y las plazas de la capital griega.
Los equipos de rescate continuaron sus esfuerzos en 32 puntos de Atenas, en donde se han derrumbado edificios y cuatro fábricas, para liberar a los atrapados, y han logrado rescatar ya a 65 personas.