Manuel Guillem Guillem, el vecino de ses Figueretes cuya extraña muerte estaba investigando la policía, falleció tras recibir una sucesión de golpes en el transcurso de una discusión que mantuvo con la mujer que convivía y con la que había tenido una relación, así como con el actual compañero de ésta última, al parecer por una cuestión de dinero.
La policía ha puesto ante el juez a estas dos personas tras descubrir que Manuel, de 48 años y natural de Málaga, no sufrió una muerte normal en la madrugada del sábado sino que fue objeto de un presunto homicidio.
Comisaría que ayer informó oficialmente de lo ocurrido, pese a todo, no cree que José Luis R.B., natural de Puebla de Cazalla y de 38 años, así como su compañera Juana de Dios M.S., nacida en Jaén y de 37 años, tuvieran intención de poner fin a la vida de Manuel cuando le visitaron a primeras horas del pasado sábado en su casa de la calle Ramón Muntaner.
El sospechosos, sin embargo, ya había tenido anteriores encuentros violentos con Manuel Guillem e, incluso, actualmente presentaba heridas en el rostro que se cree fueron causadas por éste durante la pelea.
La víctima, como ya informó ayer Ultima Hora Ibiza y Formentera cuando adelantó la existencia de posibles indicios criminales tras el hallazgo del cadáver en la mañana del sábado, padecía distintas minusvalías y su estado de salud estaba bastante deteriorado. Ello obligaba al fallecido a medicarse con distintos fármacos.
Los indicios policiales apuntan a que el fallecido y el hombre que ha sido detenido terminaron golpeándose mutuamente, pero las lesiones sufridas por Manuel Guillem no eran lo suficientemente graves para causar la muerte de una persona en condiciones normales. Su salud, según estas mismas conclusiones, no pudo soportar las lesiones. La autopsia, realizada el pasado lunes, terminó convirtiendo un caso que se inició pensando en otras circunstancias no criminales en un posible caso de homicidio.