Los tres tripulantes de la lancha motora interceptada el pasado fin de semana con 2.550 kilos de hachís, pasaron ayer a disposición judicial. Dos de los detenidos, de nacionalidad italiana, poseen numerosos antecedentes policiales por tráfico de drogas, posesión de armas de fuego y asociación para delinquir, mientras que el otro arrestado es de nacionalidad yugoslava.
Según explicó el comisario Àngel Marí, la lancha transportaba 2.550 kilos de hachís, de ellos 1.950 kilos en resina y 600 en «polen». Marí explicó que la operación se inició a principios del pasado mes de septiembre, cuando se tuvo conocimiento de que varias personas de nacionalidad italiana podrían estar preparando un viaje a Marruecos para adquirir una importante cantidad de hachís. Según el relato policial, la embarcación salió del puerto de Eivissa con destino a la costa de Marruecos para cargar la droga ahora incautada.
Tras el abordaje, la lancha y sus tripulantes fueron trasladados el sábado por la tarde hasta el puerto de Eivissa, donde, por orden judicial se realizó una inspección ocular y un registro. En la operación se descubrieron casi cien fardos, en los que se ocultaba la droga, que habría alcanzado en el mercado negro un precio superior a los mil millones de pesetas. Marí precisó que en el momento de interceptar la lancha ya se pudo comprobar «que había una pequeña vía», que hizo inundar la embarcación al parar la maquinaria que achicaba el agua.