Los vecinos desalojados tras el derrumbe del Edificio Barceló, en la calle Morna de Eivissa, descubrieron ayer por la tarde que el precinto municipal había sido roto y parecía que un grupo de gente había penetrado en el inmueble. Para comprobar sus sospechas avisaron inmediatamente a la Policía Local y una patrulla, junto con algunos propietarios, accedió al interior del edificio donde se pudo comprobar que, efectivamente, muchas de las puertas de las viviendas habían sido forzadas y el interior de las mismas estaba muy revuelto. Eran las 15'30 horas.
Tras una primera inspección ocular, los dueños de los pisos descubrieron con desagrado que les habían sido sustraidos diversos efectos. Tras la comprobación, la Policía Local procedió a cerrar de nuevo las viviendas forzadas y a colocar un nuevo precinto en las entradas principales. Pero las sorpresas no iban a terminar en ese momento. Sobre las siete y media, una de las vecinas que no había podido acudir al edificio a primera hora de la tarde requirió la presencia de una patrulla para inspeccionar su casa.
Tras introducirse de nuevo en el edificio, los agentes observaron que la puerta de la mencionada mujer estaba cerrada por dentro, por lo que se le pidió permiso para forzarla. El primero de los agentes de la patrulla que accedió al piso pudo ver como una persona intentaba escabullirse del mismo, corriendo a gran velocidad hacia la terraza de la casa y así lograr huir, un propósito que no logró, puesto que pudo ser alcanzado por la policía.
El detenido, que no llevaba ningún tipo de documentación, responde a las iniciales E.D.L., nacido en 1976 y vecino de Vigo. El sospechoso fue conducido entonces a Comisaría, donde quedó detenido a la espera de confirmar si ya había entrado con anterioridad en el inmueble. Asimismo se instó a los vecinos restantes a que presentaran las pertinentes denuncias sobre los efectos robados. El edificio Barceló se desplomó el 27 de enero del pasado año. Al caer, la estructura del inmueble anexo, en el que ayer se cometieron los robos, sufrió daños muy graves, por lo que se desalojó por completo. La Policía Local de Eivissa, una vez entregado el sospechoso, procedió a asegurar de nuevo todas las puertas del edificio y a precintar una vez más los accesos al mismo.