E. RODRIGUEZ - J. M. ALONSO
El Govern balear se ha mostrado «sorprendido» por la petición del
Gobierno británico de que se realice «un esfuerzo» para adecentar
la carretera de Sant Antoni. Durante el acto de investidura del
presidente del Consell pitiuso, Pere Palau, que se celebró el
pasado sábado por la noche, el presidente del Govern balear, Jaume
Matas, dijo: «Estoy sorprendido de que una cuestión de estas
características haya tenido resonancia en el Parlamento británico».
La sorpresa de Matas está justificada, ya que es la primera vez que
un parlamento extranjero se aborda el mal estado de una carretera
española. Esta circunstancia se ha producido porque en esta
carretera, la que une Eivissa y Sant Antoni, han muerto más de 30
ciudadanos británicos en los últimos años, atropellados o a causa
de colisiones.
Fue el parlamentario Mark Tami, a petición de la madre de un joven galés que murió atropellado el año pasado, quien llevó la problemática carretera de Sant Antoni a la Cámara de los Comunes. Ante esta queja, el premier Tony Blair dijo que pedirá a su ministro de Asuntos Exteriores, Jack Straw, que solicite a las autoridades españolas «un esfuerzo» para arreglar dicha carretera.
El sábado por la noche, el presidente Matas manifestó que adecentar la carretera de Sant Antoni «debe ser una prioridad», y después añadió que esta obra «ha de formar parte de un paquete de medidas y soluciones que queremos ofrecer para poder mejorar nuestra imagen como destino turístico». En Balears, el primer mercado turístico es el alemán, pero en las Pitiüses lo es el británico. «Que nuestra imagen y nuestras campañas [de promoción turística] no se centren sólo en el mercado alemán», dijo Matas, «sino también en el británico y en otros mercados».