Un barco encallado en un fondo de ocho metros, con varias vías de agua y con toda su sala de máquinas inundada. Pero sin fugas de combustible. Este es el resultado del primer examen técnico completo que ha sufrido el «Rolón Sur» desde que naufragó en la madrugada del pasado sábado en s'Illa des Penjats. La conclusión es que el barco ya no podrá volver a navegar y su condición de siniestro total sólo deja un camino para su futuro: su desguace.
La operación de remolque al puerto donde el «Rolón Sur» dejará de existir queda ahora pendiente de que se puedan extraer cuanto antes los 54.600 litros de gasoil que hay en los tres tanques del mercante junto con otros casi 7.000 de aceites empleados en la maquinaria del barco y de sus sistemas hidráulicos.
El jefe de prensa de Baleària, propietaria del barco, Joan Cerdà, informó ayer tarde de que estaba previsto que en horas zarpara hacia es Freus el 'Golfo de Siam', el remolcador que debe extraer los carburantes y aceites del 'Rolón Sur' antes de que se pueda decidir un siguiente paso encaminado a vaciar su carga y a desplazarlo para reflotarlo. Cerdà señaló que la previsión es que el domingo se haya podido acabar con una tarea que hoy se debe estar acometiendo ya con las anunciadas barreras anticontaminantes y con un balizamiento marítimos que garantice la seguridad del tráfico naval. Todo este plan forma parte del informe que ayer se presentó a la Capitanía Marítima y que ejecutará la empresa Boluda Internacional.
El plazo de cinco días sólo se podrá cumplir si en la zona del naufragio no se registran olas superiores a un metro. El actual viento de componente norte es una garantía al estar el mercante protegido por su orientación. Una vez cumplido con este trabajo, independientemente de las demoras, está previsto definir el modo en que el buque puede ser liberado de las rocas que lo aprisionan. Baleària ha propuesto reflotar el barco al completo para llevarlo a Eivissa, lugar donde se le prepararía para su viaje al astillero donde se le desguazará.