La representación legal de la familia del ex alcalde de Formentera Bartomeu Ferrer Marí, fallecido el pasado 10 de febrero, ha presentado un escrito en los juzgados de Eivissa en el que se solicita que el juicio por este caso se realice a través del procedimiento de la Ley del Jurado, ya que considera que puede tratarse de un homicidio. De esta forma, la familia de Ferrer Marí suple lo que algunas de las partes implicadas en este asunto piensan que, de oficio, debería haber realizado la Fiscalía una vez que se produjo el fallecimiento del ex alcalde formenterense. Otra crítica recurrente a la forma en que se está desarrollando el aspecto judicial de este caso y que se ha formulado desde diversos ámbitos alude al hecho de que la ex pareja de Ferrer Marí, M.R.P.B., de 48 años, presunta responsable de su muerte, quedara en libertad a la espera de un juicio en el que, por el momento, está imputada por un presunto delito de malos tratos en el ámbito familiar. No acaban aquí las críticas que desde numerosos ámbitos se están formulando hacia la forma en que se está instruyendo el caso. También se critica el hecho de que hasta ahora no hayan sido citados a declarar el médico que trasladó a Ferrer Marí al hospital ni a los que le atendieron en la Policlínica Nuestra Señora del Rosario, circunstancia que ya ha solicitado la representación legal de la familia del ex alcalde.
Ferrer Marí falleció después de un mes en estado de coma. Llegó a la Policlínica Nuestra Señora del Rosario el 10 de enero, unas 48 horas después de que se produjera una trifulca con su ex pareja de hecho en la que hubo golpes. Ante el juez de guardia, M.R.P.B. reconoció que golpeó a Ferrer Marí con sus propias manos y con un teléfono móvil y añadió que estaban ebrios y que él se golpeó accidentalmente en la cabeza con la taza del WC y con el marco de una puerta. La autopsia al cuerpo de Ferrer Marí apuntó que el fallecimiento se produjo a consecuencia de los golpes que recibió en la cabeza, aunque hay que completarla con otros informes médicos aún inexistentes. El propietario del piso en el que se produjo la trifulca fue llamado a declarar ante el juez un mes y doce días después de que Ferrer Marí fuera hospitalizado y dijo que el ex alcalde le contó tras la pelea que ella le pegó y que no estaban ebrios.
Pese a que el juez de guardia dejó en libertad a la imputada, sí retiró a ésta, con carácter temporal, la custodia de la hija que tiene en común con el fallecido, y que ahora está en manos de otras hija de Ferrer Marí.