J.J.M./B.R.
Un juzgado de Eivissa está pendiente de recibir los resultados
enviados al Instituto Nacional de Toxicología de otra muerte que se
registró en Can Misses a finales del pasado mes de junio y que
también ha sido relacionado con el consumo de drogas de diseño y
más concretamente con el éxtasis líquido. El forense realizó ayer
la autopsia al joven que falleció anteayer en este mismo hospital.
Su ingreso en la madrugada del pasado lunes coincidió durante el
fin de semana con un espectacular aumento de casos que bien
llegaron a Urgencias o bien fueron solventados directamente por el
061. Éste, que fue evacuado al hospital sin que portara ningún
documento, ha sido identificado como Finbarr Meter Kelly, un
irlandés de 27 años vecino de Sligo.
El forense, como hizo en el suceso ocurrido en junio, tomó muestras de tejidos y líquidos que se van a enviar a los laboratorios de Madrid a fin de determinar, si es posible, la causa exacta del fallecimiento. En dicho examen al menos pudo evidenciarse que el fallecido había sufrido lesiones internas cuya naturaleza son compatibles con casos de intoxicación por metildietilmetanfetamina (MDMA). Ello deja abierta la puerta a que se mantenga la primera sospecha de que éxtasis líquido adulterado pudo ser fatal para este turista, aunque todo depende ahora de que Toxicología lo confirme o no.
La autopsia, por ello, tampoco descarta que dichos trastornos pudieran derivarse de la naturaleza del paciente o de una enfermedad que éste padeciera anteriormente. Se espera que estos extremos sí puedan ser aclarados tras el análisis de las muestras remitidas a los laboratorio.
El problema al que se están enfrentando los forenses, y por consiguiente los juzgados de Eivissa, es que los resultados de los análisis están tardando varios meses, dificultando con ello la resolución rápida de investigaciones judiciales. Sin embargo, también se han dado situaciones concretas en los que el envío de resultados se han prolongado hasta alcanzar los dos y tres años.
El joven muerto en Can Misses fue identificado en la noche de anteayer por sus amigos, una situación parecida a la que se produjo el pasado 26 de junio cuando, en el otro fallecimiento del que ya informóUltima Hora Ibiza y Formentera, fue evacuado un joven del Paseo Juan Carlos I de Eivissa en estado de coma.
La víctima, cuya filiación británica pudo ser aclarada días después, falleció al poco de llegar a Can Misses. Su muerte también desconcertó a los médicos y ahora ha trascendido que ello fue relacionado con la posible existencia de droga que estuviera en mal estado, así como por la ingesta de un cócktail fatal de estupefacientes y alcohol en la que se cree muy probable que también estuviera presenta la toma de GHB o lo que se conoce inexactamente como éxtasis líquido.
El caso está aún pendiente de que Toxicología resuelva si realmente dicha persona perdió la vida, como intuyeron los médicos, por drogas de diseño y si en ello también puede incluirse el consumo de GHB.
La evacuación del hombre que pereció en el mes de junio coincidió con la realización de un estudio en Can Misses donde se acreditaba que en los últimos 17 meses se habían tratado 30 casos de coma producidos presumiblemente por éxtasis líquido.
Los servicios médicos del 061 y de Can Misses ha atendido en cifras globales desde el día 5 al día 8 un total de 25 casos, según informaron ayer fuentes de la Conselleria de Salut. Once de los casos, incluido el fallecido, ingresaron en Can Misses, doce fueron asistidos 'in situ' por el 061 y los dos restantes asistidos en PAC de la isla.
La sospecha de la presencia de droga adulterada deriva de esta oleada. Sin embargo, los médicos se muestran especialmente prudentes a la hora de buscar un culpable concreto. Todos coinciden en que inevitablemente existió en todos los casos un 'cócktail' de alcohol y drogas. El desconcierto de los médicos a la hora de realizar una evaluación más precisa que una todos los casos está justificada en los diferentes síntomas que tuvieron que tratar. Así, se ha asistido a personas con convulsiones, otras que se hallaban en coma, algunas con disnea, casos con palpitaciones y pacientes que echaban 'espuma' por la boca. Todo ello se relaciona alas drogas que se sabe consumidas en la isla, incluida el «nexus», un estupefaciente ya conocido cuyos primeros casos han sido tratados este año en Can Misses y que parece haber irrumpido de nuevo en los ambientes nocturnos de Eivissa. El consumo de 'nexus' también parece coincidir con el incremento de la demanda de ketamina,un potente anestésico en veterinaria. El «nexus» es una anfetamina estimulante que provoca alucinaciones. Está encuadrada dentro de las drogas estimulantes como el éxtasis (MDMA) y la cocaína. Por contra, se considera depresores a la misma ketamina y al GHB o éxtasis líquido sobre el que también están ahora todos los ojos puestos.