Suciedad, malos olores y la presencia constante de indigentes y de grupos de jóvenes de estética 'okupa' son los principales problemas que tanto propietarios como encargados o trabajadores perciben en la Plaza del Parque.
Para todos ellos, la persistencia de estas preocupaciones es independiente al verano o al invierno. Sobre todo, critican la falta de medidas para la suciedad. «Este verano ha sido de los peores en cuanto a sucio, pero no sólo en la Plaza del Parque, sino en toda la isla. Vivimos del turismo y no cuidamos nada el aspecto, a veces parecemos tercermundistas», señalaba la encargada de uno de los comercios de la plaza.
Uno de los trabajadores de uno de los principales locales de ocio afirmaba que la presencia «desde la mañana a la noche de indigentes y determinados grupos de personas que merodean por las terrazas pidiendo a los clientes cigarrillos, fuego o dinero» ocasiona algún que otro altercado. «No puedes llamar siempre a la policía porque entonces habría que llamarla más de cinco o seis veces al día», señala el mismo camarero. Otro matiza: «Si no están dentro de la terraza no puedes echarlos porque la calle es de todos. Avisamos a la policía cuando tienen la música muy alta, porque los vecinos también se quejan y no somos nosotros los de los bares, sino ellos, pero vienen los agentes, desaparecen una hora y regresan de nuevo».
«Gracias a la presencia de este tipo de gente que trapichea con droga, bebe, ensucia y hasta duerme en la plaza no es un buen sitio para poder disfrutar con los niños, sobre todo, si son pequeños», afirmaba una de las comerciantes, que aseguraba también «que no estaría mal más policía pero es que los agentes tampoco pueden hacer mucho». La falta de alternativas culturales para la plaza también figuran entre las preocupaciones de los comerciantes, «la Plaza del Parque es un lugar de encuentro, permanece abierta verano e invierno y habría que potenciar más los eventos culturales». «Sí, así quizás podamos disfrutar todos de ella», señalaba otra de las propietarias.