Los bomberos de Eivissa tuvieron que acudir ayer a sofocar dos incendios forestales, los primeros de este año, que se originaron a raíz de dos quemas de rastrojos, al parecer autorizadas, que por causas desconocidas acabaron por descontrolarse. Ninguno de los incendios puede calificarse de grave, ya que en el más importante, el que se produjo por la mañana, sobre las doce del mediodía, en la finca conocida como Can Ribas, en la carretera que enlaza las poblaciones de Santa Gertrudis y Santa Llorenç, en una zona perteneciente al municipio de Santa Eulària.
En este incendio ardieron unos 3.000 metros cuadrados de matorral y bosque bajo, aunque también algunos árboles fueron destruidos por el fuego. Hasta el incendio acudieron dos camiones y siete de bomberos, además del vehículos del Ibanat y de los servicios de Emergencia del Consell Insular.
El segundo se incendio se registró en la zona de Portitxol, cerca de la urbanización Isla Blanca. También fue de pequeña entidad y se originó por el mismo motivo que el anterior. En apenas una hora los bomberos ya habían controlado el incendio.
Estos días se realizan en la isla numerosas quemas controladas de rastrojos, pues en las próximas semanas esta actividad ya estará prohibida. Las autoridades solicitan a quien las realice la máxima precaución.