Las policías locales de las Pitiüses cuentan desde ayer con un equipo capaz no sólo de detectar si un conductor va al volante bebido sino también resolver si éste circula tras haber ingerido drogas, una apreciación que hasta ahora sólo era posible certificar si se sometía al sospechoso, y de manera voluntaria, a una analítica de sangre.
La consellera d'Interior, María Àngeles Leciñena, y el director general de este departamento, Sebastià Amengual, se reunieron ayer con los distintos responsables policiales de los ayuntamiento para hacer entrega del nuevo equipo en la reunión que mantuvo el Consell de Coordinacó Pitiús. Dicho organismo se reúne casa seis meses en un ayuntamiento para tratar de los distintos temas que afectan a las juntas locales de seguridad. En esta ocasión, el encuentro de los mandos y responsables policiales tuvo lugar en el Ayuntamiento de Sant Antoni.
El nuevo sistema será utilizado indistintamente por cada uno de los cuerpos policiales de las Pitiüses conforme a un sistema de rotaciones que se establecerá. El Govern informó que esta es la primera vez que un ejecutivo autonómico concede a las policías locales de dicha tecnología.
Cursos
A través de la página web del Govern, además, se explicó que se ha previsto dotar a los ayuntamientos con la información necesaria para que las pruebas que se practiquen se realicen dentro de la absoluta legalidad y de manera correcta.
Al respecto, los agentes podrán ampliar su formación beneficiándose de cursos especializados que se van a impartir para completar su formación.
Esta iniciativa se enmarca dentro del nuevo Pla Estratègic de l'Institut de Seguretat Pública de les Illes (ISPIB), que tiene como uno de sus objetivos cooperar en la prevención de los accidentes de tránsito y en la presencia de conductores que circulan bebidos o bajo los efectos de las drogas.