La temporada de premios de 2026 ha traído consigo una de las nominaciones más comentadas en Hollywood: la actriz australiana Rose Byrne compite por el Óscar a mejor actriz por su interpretación en If I had Legs I'd Kick You, junto a nombres de peso como Emma Stone y Jessie Buckley. Sin embargo, más allá de su talento interpretativo, existe un detalle poco conocido que conecta a la estrella de cine con la isla de Mallorca y, en particular, con una de las mayores leyendas del deporte español.
La conexión de Byrne con la isla no es fruto de la casualidad ni de una relación profesional. Se trata de una admiración genuina hacia Rafael Nadal, el extenista mallorquín que ha marcado la historia del tenis mundial. Esta pasión por el deportista balear llevó a la actriz a tomar una decisión que demuestra hasta qué punto el manacorí ha influido en su vida personal.
La intérprete, conocida por su discreción en asuntos privados, no ha ocultado nunca su fervor por el jugador español. A lo largo de los años, numerosas instantáneas y vídeos han captado a Rose Byrne en las gradas de importantes torneos, animando con entusiasmo cada punto conseguido por Nadal y celebrando sus victorias con una alegría que pocos fans profesionales podrían igualar.
El homenaje familiar al tenista balear
La prueba más significativa de esta devoción llegó con el nacimiento de su segundo hijo. Rose Byrne y su pareja, el actor Bobby Cannavale, decidieron llamar a su pequeño Rafael Cannavale, en honor directo al extenista mallorquín. Esta elección no fue casual ni pasajera, sino el resultado de años siguiendo la carrera del deportista y admirando no solo su técnica en la pista, sino también sus valores personales.
En declaraciones realizadas a la revista People, la actriz explicó los motivos detrás de esta decisión: «Todavía no le había puesto un nombre latino a ninguno de mis hijos, así que quería honrar a la familia de mi madre. Y Rafael Nadal tuvo un año fantástico y lo seguíamos constantemente y veíamos todos sus partidos, así que pensamos: '¿Qué tal Rafa? Queda genial con Rocco'. Y así fue». Estas palabras revelan cómo la influencia del tenista trascendió lo puramente deportivo para convertirse en parte de la historia familiar de la actriz.
Una seguidora fiel del deporte español
El seguimiento que Rose Byrne ha realizado de la carrera de Rafael Nadal no ha sido esporádico. La actriz australiana ha asistido a numerosos encuentros del extenista, tanto en Grand Slams como en otros torneos importantes del circuito ATP. Su presencia en las gradas no ha pasado desapercibida para los medios deportivos especializados, que en múltiples ocasiones han destacado la presencia de la estrella de Hollywood entre el público.
Esta afición al tenis, y en particular a Nadal, contrasta con la imagen que muchos tienen de las celebridades de Hollywood, a menudo asociadas más al baloncesto o al béisbol estadounidense. Sin embargo, Byrne ha demostrado que su interés por el deporte español va más allá de una moda pasajera o de una estrategia de imagen pública.