Michelle Keegan ha compartido en sus redes sociales su visita a Mallorca, donde ha combinado compromisos laborales con turismo por algunos de los enclaves más emblemáticos de la isla balear. La actriz británica, conocida principalmente en España por su papel en la serie 'Brassic', ha publicado un carrusel de fotografías con el mensaje «Summer's coming», mostrando su paso por Deià y Valldemossa, dos pueblos de la Serra de Tramuntana. La protagonista de producciones como 'Coronation Street' y 'Our Girl' ha documentado su experiencia gastronómica y cultural en la isla.
Entre las imágenes destacan un cucurucho de helado en Valldemossa y momentos degustando paella, además de instantáneas del paisaje montañoso que caracteriza esta zona declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su visita se enmarca dentro de un viaje de trabajo, aunque la intérprete ha aprovechado para descubrir los atractivos turísticos que ofrece Mallorca. Las publicaciones de Keegan han generado gran interés entre sus seguidores, que suman más de 7 millones en plataformas como Instagram. La actriz de 37 años, nacida en Stockport (Cheshire), ha mostrado especial fascinación por la arquitectura tradicional de piedra mallorquina y los paisajes naturales que rodean estos municipios de la costa noroeste de la isla.
Uno de los destinos que aparece en las fotografías de Michelle Keegan es Deià, un pequeño pueblo situado en plena montaña. Este enclave privilegiado de la Serra de Tramuntana ha sido históricamente fuente de inspiración para numerosos artistas, escritores y compositores que encontraron en sus calles empedradas y vistas panorámicas un lugar especial para la creación. Entre las personalidades que eligieron Deià como residencia destacan el archiduque Luis Salvador de Austria, el escritor Robert Graves, el compositor Manuel de Falla, los pintores Leman, Junyer y Russinyol, así como los poetas Robert Grabas y Laura Riding.
La belleza del paisaje y el encanto de las construcciones tradicionales de piedra convirtieron este pueblo en un destino predilecto para la comunidad artística internacional desde finales del siglo XIX. Dentro de las visitas de interés en Deià se encuentra la Casa de Robert Graves, residencia del escritor inglés y autor de la novela 'Yo, Claudio', entre otras obras fundamentales de la literatura del siglo XX. También merecen atención la iglesia y el cementerio ubicados en lo alto de la colina, accesibles por empinadas calles y que ofrecen bonitas vistas panorámicas del valle y el mar Mediterráneo.
Otros puntos culturales relevantes son el Museo Arqueológico, fundado en 1962 por el arqueólogo norteamericano William Waldren, y el Museo Parroquial. Ambos espacios custodian valiosas piezas que documentan la historia de este territorio desde la época prehistórica hasta nuestros días. En sus imágenes también aparece Valldemossa, donde la actriz británica se tomó un cucurucho de una bola en la heladería Murmui, situada en el Carrer Marquès de Vivot, número 3. Este establecimiento se ha convertido en parada obligatoria para visitantes que recorren las estrechas calles de este pueblo con encanto.
Valldemossa se encuentra enmarcada por montañas altas con numerosas posesiones generosas en fuentes, conformando un escenario idílico para excursiones. El valle de Valldemossa se abre hacia el mar en la cala de sa Marina, que en otros tiempos fue lugar de desembarque de corsarios berberiscos y hoy funciona como puerto de recreo. Este territorio ha sido habitado desde la prehistoria más remota, como prueban los ricos yacimientos arqueológicos de la zona. El asentamiento actual se remonta a la época de la dominación musulmana, cuando se configuró el núcleo urbano que posteriormente evolucionaría hasta la actualidad.
El paisaje bucólico de Valldemossa ha sido testigo de las reflexiones del filósofo Ramon Llull, quien en 1275 fundó la Escuela de Lenguas Orientales en Miramar. En este mismo lugar se instalaría en 1485 una de las primeras imprentas europeas, hito fundamental para la historia de la difusión cultural en el continente. El pueblo también vio nacer a santa Catalina Tomàs, única santa mallorquina, cuya devoción se manifiesta en las baldosas que presiden las entradas de cada una de las casas del municipio. Esta tradición se mantiene viva entre los vecinos y constituye un elemento distintivo de la identidad local que llama la atención de los turistas.
Monumento internacional
Si existe un elemento que destaca en Valldemossa es, sin duda, la Cartuja, mundialmente famosa por haber alojado durante el invierno de 1838 al compositor Frederic Chopin y la escritora George Sand. Este monumento se ha convertido en el principal atractivo turístico del municipio y recibe miles de visitantes anuales interesados en conocer el lugar donde la pareja vivió durante varios meses. El conjunto arquitectónico de la Cartuja incluye las celdas monacales, los jardines, la farmacia antigua y diversos espacios museísticos que permiten comprender la vida de los monjes cartujos y el paso de los ilustres huéspedes románticos. La visita ofrece también vistas panorámicas excepcionales sobre el valle y las montañas circundantes.
La Serra de Tramuntana, donde se ubican tanto Deià como Valldemossa, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2011 en la categoría de paisaje cultural. Esta cordillera recorre el noroeste de Mallorca a lo largo de aproximadamente 90 kilómetros, alcanzando alturas de más de 1.400 metros en el Puig Major. El reconocimiento internacional se debe a la interacción entre el medio natural y la actividad humana a lo largo de los siglos. Los sistemas de gestión del agua, las construcciones de piedra seca, las terrazas agrícolas y los caminos tradicionales constituyen un patrimonio único que refleja la adaptación de las comunidades mediterráneas a un entorno montañoso.
Destino de celebrities británicas
Mallorca mantiene una larga tradición como destino vacacional para ciudadanos británicos, que representan uno de los principales mercados turísticos de la isla. La proximidad geográfica, con vuelos directos desde numerosas ciudades del Reino Unido, y la oferta diversificada de alojamiento y actividades convierten al archipiélago balear en una opción preferente. Además del turismo de sol y playa, personalidades del mundo del entretenimiento, el deporte y la cultura británica eligen Mallorca por sus pueblos con encanto, gastronomía mediterránea y posibilidades para el turismo activo en entornos naturales protegidos.
La presencia de estas figuras públicas contribuye a mantener la visibilidad internacional de la isla como destino de calidad. Aunque Michelle Keegan aparece en sus publicaciones disfrutando de una paella, la gastronomía mallorquina ofrece numerosas especialidades propias que combinan tradición marinera y productos de la tierra. Entre los platos más representativos se encuentran el tumbet, la sobrasada, el frito mallorquín y las cocas de verduras o de trampó. En cuanto a repostería, las ensaimadas constituyen el producto más emblemático de la isla, junto con los crespells, las robiols y los formatjades.