Varios usuarios del servicio de autobús de Ibiza han expresado su sorpresa y sus críticas ante una situación que, a primera vista, resulta difícil de entender: pagar precios diferentes por un mismo trayecto en diferentes ocasiones. A ello se suma el importe de algunas rutas concretas, como la que une Sant Antoni con Cala Tarida, que alcanza los 4,70 euros, o la del aeropuerto con Eivissa, que se alza hasta los 4,90 euros.La explicación la ha ofrecido el vicepresidente del Consell d'Eivissa, Mariano Juan: la fluctuación de precios no es un error, sino el resultado de un sistema de bonificaciones por método de pago. El precio base es el que se aplica cuando se abona en efectivo, pero quienes pagan con tarjeta se benefician de un descuento del 30%.
A esto se añade una tercera franja, prácticamente invisible para muchos usuarios: los titulares de la tarjeta de transporte habitual viajan de forma gratuita, una bonificación que no siempre se percibe como tal pero que también forma parte del esquema tarifario de bonificaciones respecto al precio base en metálico, según asegura el propio Mariano Juan. El objetivo del sistema es incentivar el pago con tarjeta dado a que este «permite que los conductores lleven menos efectivo encima y que el proceso de cobro sea más ágil», algo que debería beneficiar al propio servicio. No se trata de un cambio de última hora en las tarifas, sino que este modelo ya estaba recogido en los pliegos de la nueva contrata con Alsa, por lo que era información pública desde antes del inicio del servicio.
En la propia web de Alsa para Ibiza: https://www.alsaibiza.es/tarifas especifican los precios atendiendo a la distancia del trayecto, en tres tramos diferenciados, y a la diferenciación entre pago en tarjeta o pago en metálico. Dentro de ese sistema tarifario, se especifica además una serie de tarifas adicionales para diversas líneas, integradas dentro de: «Tarifas especiales de las líneas del aeropuerto» y «tarifa especial de líneas de la playa», lo que encaja con los ejemplos citados anteriormente -además del servicio nocturno, que también cuenta con recargo-.
La medida, no obstante, plantea una cuestión jurídica relevante: en el sector privado, discriminar el precio según el método de pago está prohibido. Sin embargo, al tratarse de un servicio público, la normativa aplicable es diferente. Desde los servicios jurídicos del Consell aseguran que esta práctica está contemplada y que se aplica en otros transportes públicos, como es el caso de Mallorca.
Esta cuestión, que si bien es de público conocimiento, pilla por sorpresa en muchas ocasiones a los usuarios del servicio, que no entienden por qué se les puede cobrar diferentes importantes por llevar a cabo el mismo trayecto. Es el caso, de entre tantos otros, de Virginia y Juan Francisco, dos turistas de Barcelona que muestran su sorpresa por la variación entre los importes en su trayecto desde el Cetis hasta Ses Salines: «en la pantalla nos pone un precio, pero cuando pasamos la tarjeta, lo que aparece en el ticket es diferente a esa cantidad», asegura ella.
FardPor ese motivo y otros no convencen a la mayoría con VMP coche moto .... sigan confiando en el tercermundismo de paradas o inexistentes por arte d la adivinación En Camboya por zonas perdidas esta mejor que la gestión insular y no es por falta d conductores. Los conductores no hacen marquesibas ni apradas ni las limpian ni las mantienen etc Igualmente mas cagada q el psoe d vila xon paradas d bus d listones hasta la priemra lluvia q tuvieron q pensar menos con la chorra para hacer un apaño, es dificil de superar