La tarde de este miércoles ha estado marcada por el apuñalamiento de un hombre de 30 años que ha resultado fallecido. Los hechos han tenido lugar en torno a las 16.30 horas en la calle Alzines, cerca del bar de la Asociación de Vecinos de Platja d'en Bossa.
A pocos metros de la escena del crimen se agolpaba un nutrido grupo de vecinos, que especulaban sobre las circunstancias del suceso. «¿Habrá sido un ajuste de cuentas?», comentaban algunos, mientras otros, preocupados, se preguntaban: «¿No será nadie del barrio, verdad?». La inquietud también se hacía notar entre el vecindario: «Claro que estamos preocupados. Estamos acostumbrados a que en verano haya movidas, pero esto es un poco fuerte. Además, parece que quien haya sido se ha escapado y no sabemos si nos podemos encontrar con él; a mí me da miedo».
Ninguno de ellos fue testigo directo de lo ocurrido. «Yo estaba en mi casa y siempre se escuchan gritos de quienes juegan al fútbol en el campito. A lo mejor sí que se ha oído, pero lo he confundido con ellos. Solo he salido cuando he visto el follón de ambulancias y policías, para ver qué había sucedido», comentaba una de las vecinas.
«Por desgracia, ya estamos acostumbrados»
Otros vecinos, con cierta sorna, lamentaban que «el verano cada vez empieza antes. Por desgracia, ya estamos acostumbrados» y aseguraban que «si el bar hubiera estado abierto, seguro que esto no habría ocurrido aquí».
Según el otro rotativo ha habido testigos que han visto y escuchado a tres personas discutiendo. De que tengan miedo de salir por no encontrarse al agresor es la tontería más grande que hay, solo alimentado por los titulares de un posible robo...