La Policía Nacional ha detenido en Ibiza a un varón como presunto responsable de un delito de corrupción de menores. El arrestado habría contactado con la víctima, un menor de edad, a través de una conocida red social con la intención de intercambiar material de contenido sexual. Los agentes de la UFAM (Unidad de Familia y Menores) lograron identificar y localizar al sospechoso tras una investigación iniciada a partir de la denuncia presentada por la madre del afectado.
Según las pesquisas policiales, el presunto acosador utilizó un perfil específico en la plataforma digital para establecer contacto con el menor. Durante las conversaciones mantenidas, el investigado trató de conseguir fotografías de carácter erótico y llegó al extremo de ofrecer dinero a cambio de las imágenes. Además, realizó comentarios de naturaleza sexual dirigidos al menor, lo que motivó la alerta de la familia y la posterior denuncia ante las autoridades.
La intervención de la UFAM permitió identificar al sospechoso, residente en Ibiza, lo que requirió la organización de un dispositivo policial específico para su localización y detención. El operativo se ejecutó el pasado miércoles, cuando los agentes procedieron al arresto del sospechoso.
Investigación abierta para localizar posibles nuevas víctimas
Aunque el detenido ha sido puesto a disposición judicial como presunto autor de un delito de corrupción de menores, las diligencias policiales continúan abiertas. Los investigadores trabajan para determinar si existen más víctimas afectadas por la actuación del arrestado y ampliaron el alcance de la investigación a otros posibles contactos establecidos a través de la misma red social u otras plataformas digitales.
Este tipo de delitos, relacionados con el acoso a menores a través de internet, constituye una prioridad para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que intensifican los dispositivos de vigilancia y prevención en el entorno digital para proteger a los colectivos más vulnerables.
Hay que educar a los menores para que sean cautos y prudentes cuando interactúen con gente en Internet. No se puede poner un policía para cada cada menor, la responsabilidad recae en los padres para que enseñen y eduquen a sus hijos. Y hay que tener presente que la mayoría del peligro no viene de desconocidos (como en este caso), sino de gente ya conocida de los menores: la novieta o el noviete, un amigo, una vecinita, compañeros de clase, del fútbol, de gimnasia rítmica, etc. Los jóvenes actuales son a la vez muy confiados y muy impudentes (no tienen pudor), y no tienen reparos en hacer sexting, video chats íntimos e intercambiar material gráfico íntimo, sin pensar que eso puede quedar grabado y almacenado para siempre en algún lugar del ciberespacio. Lo dicho: educación, educación y educación, y eso es algo que sólo lo pueden hacer los padres. Más vale prevenir y educar que luego llorar y lamentar.